En Puerto Rico se produjo días de parálisis producidos por los remanentes del huracán Irene, que ha dejado pérdidas preliminares en la agricultura de 17.8 millones de dólares y unas dos mil personas refugiadas a causa de las intensas lluvias.

El gobernador de Puerto Rico, Sr. Luis G. Fortuño, recorrió los municipios de la zona norte próximos a San Juan con el propósito de ver los perjuicios provocados por el paso del huracán Irene en este país.

La intención de contabilizar los daños causados por la tormenta Irene, que se convirtió en huracán cuando abandonaba suelo puertorriqueño, quedó limitada a la zona sudeste donde las pérdidas en la agricultura resultaron cuantiosas.

"Vamos a brindar ayuda a los agricultores los más pronto que se pueda", dijo el gobernante, que en la víspera había establecido un límite de 24 horas para recibir los informes de pérdidas.

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El secretario de Agricultura, Sr. Javier Rivera Aquino, dijo que los mayores daños se produjeron en los municipios de Maunabo y Yabucoa, en el sudeste de Puerto Rico.

"Visité los pueblos del centro de la isla y los daños no son tan grandes en comparación con estos", aseguró Rivera Aquino en compañía del gobernador Fortuño.

Además de la agricultura, el fenómeno atmosférico ha causado graves daños a la infraestructura del país al provocar el colapso de puentes, tramos de autopistas, inundaciones de sectores residenciales y hasta derrumbes de inmuebles.