Los litigios pueden ofrecer un camino para la agroindustria brasileña que busca ampliar su alcance en el mercado global, ya que las negociaciones en la Ronda de Doha no ha progresado rápidamente, dijeron líderes de asociaciones comerciales brasileñas.

De acuerdo con el Sr. Francisco Turra, presidente de la Asociación Brasileña de Avicultura, la normativa de la Unión Europea, que prohíbe re-congelar cortes de pollos descongelados para comidas rápidas discrimina a los exportadores brasileños, que necesitan congelar la carne para el transporte.

El presidente de la Asociación Brasileña de Frigoríficos, Antonio Camardelli, solicitó al gobierno que revise los cambios realizados en el año 2010 en las reglas de exportación a Europa, que imponen restricciones especiales a la carne de vacuno brasileña en cuanto a la crianza y alimentación del ganado.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil está estudiando las barreras comerciales citadas por los exportadores de carne de ave y vacuno, para decidir si presentaran las quejas en nombre de cada uno de estos sectores en la Organización Mundial del Comercio en Ginebra.

La actual ronda de negociaciones comerciales de la OMC, iniciada el 2001 con el objetivo de aplanar las diferencias en el comercio entre países desarrollados y en desarrollo, están paralizadas desde 2008. "Durante 50 años, la agricultura no ha entrado en las negociaciones comerciales", dijo un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil. "El objetivo de las conversaciones de Doha era exactamente corregir esto".

En mayo de 2011 los miembros de la OMC convinieron centrarse en un paquete llamado "Doha Lite" cuando se reúnan en diciembre. Pero es casi seguro que el paquete va a evitar los temas más controvertidos, como los subsidios agrícolas.

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Brasil, sin embargo, ha estado utilizando el sistema de solución de litigios de la OMC para promover sus metas de exportación, derrumbando prácticas comerciales que considera injustas. Este país ha participado en casi una cuarta parte de todos los litigios en la organización internacional.

Muchas de estas decisiones tienen poder de acción efectivo. Después de una demanda presentada por Brasil en 2002 contra los subsidios de exportación de la Unión Europea, el bloque comercial europeo dejo de tener superávit en las exportaciones de algunos productos.

El éxito de Brasil en la OMC forma parte de una relación entre el gobierno y la agroindustria. Presentar quejas ante la OMC es un proceso costoso y complicado en el que el gobierno tiene que colaborar con consultores, firmas de abogados y asociaciones de comercio, de acuerdo con Gregory Shaffer, un experto en derecho comercial internacional de la Universidad de Minnesota.

"Brasil está tratando de crear un sistema sui generis de asociaciones entre el sector público y privado, incluido el propio Ministerio de Relaciones Exteriores", dijo Shaffer. "El agronegocio del país está muy bien organizado. Tienen gente muy competente que entiende el comercio internacional."

Una nueva política industrial presentada la semana pasada por la presidenta Rousseff se compromete a apoyar la defensa comercial y triplicar, llegando a 120, el número de fiscales de infracciones comerciales internacionales.

A pesar del pesimismo que impregna sobre la Ronda de Doha, los representantes de la agroindustria están apostando a una nueva ronda exitosa de acuerdos en la OMC para cruzar las difíciles barreras comerciales. "La UE es demasiado complicada, demasiado lenta. Siempre hay sorpresas", dijo Turra, y añadió que la asociación avícola confía en que van a ganar su caso, si se puede llegar a la OMC.