De acuerdo a estudios de la Universidad holandesa de Wageningen, el método más efectivo para combatir la influenza aviar altamente patógena es sacrificar a las aves que están localizadas en instalaciones avícolas en un radio de 1 a 3 km del foco. Desde su punto de vista investigativo, la vacunación puede parecer un método más económico que el sacrificio pero resulta menos efectivo, debido a que la epidemia se propaga y perdura por más tiempo.

Los investigadores han puesto de manifiesto que el sacrificio preventivo acorta la duración de la epidemia y que las vacunaciones de emergencia son menos efectivas en reducir la duración de la epidemia, aunque sí consiguen reducir el número de instalaciones afectadas.

Publicidad

Con respecto a la estrategia seguida en la Unión Europea de combatir la influenza aviar altamente patógena, basada en exclusivamente en el sacrificio de las explotaciones infectadas: este estudio considera que no es suficientemente efectiva para controlar los focos, cuando éstos se producen en zonas con alta densidad avícola.

Esta investigación ha sido financiada por el Ministerio holandés de Economía y Agricultura, con el fin de poder contar con una base científica para realizar estrategias de cara a futuros focos de la enfermedad, teniendo en cuenta que, últimamente, la sociedad holandesa reclama medidas alternativas al sacrificio.