Si no hubiera sido por el impacto del virus H1N1, los porcicultores de EUA estarían ahora más o menos en el punto de equilibrio. Pero, debido a la baja en la demanda causada por el mal llamado virus, probablemente va a ser hasta bien entrado 2010 para que los productores vean números negros, comentó Glenn Grimes, economista de la Universidad de Missouri, en la World Pork Expo en Des Moines, Iowa.

Los productores han estado perdiendo dinero desde 2007, uno de los períodos más largos de pérdidas últimamente. "No hay duda de que en el momento en que deberíamos haber tenido una recuperación de precios (esta primavera), tuvimos realmente malas noticias", dijo Grimes.

Grimes calcula que las pérdidas totales del H1N1 durante mayo fueron de $113 millones de dólares y de $141 millones en junio. Las pérdidas totales para los productores estadounidenses por el brote del virus hasta agosto podrían llegar a los $500 millones de dólares.

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No obstante, a pesar de los dos años de pérdidas, aún no se ha reducido la cantidad de cerdas para equilibrar el oferta y demanda.

Pese al H1N1, las pérdidas de los últimos dos años no se han debido a una demanda débil, sino más bien a los altos precios del petróleo, alta demanda del etanol, y como resultado, altos precios del alimento balanceado, lo que ha llevado a números rojos.