La compañía brasileña, que poseía el 60% de la fábrica localizada en Kaliningrado, decidió vender la planta a principios del año. Sadia vendió su planta en Rusia por $77.5 millones de dólares al grupo Miratorg, su único socio en el negocio.

Sadia decidió vender la planta a principios del año, en un intento por recomponer sus finanzas, después de las pérdidas de más de R$700 millones de reales con derivados sobre divisas. El negocio era para que se hubiera cerrado a principios de mayo, pero se prorrogó debido a la conclusión de las negociaciones para la creación de BR Foods, la asociación entre Perdigão y Sadia. El día del anuncio de BR Foods, el presidente del Consejo de Sadia Luiz Fernando Furlan, declaró que se podría reconsiderar la decisión de vender la fábrica en el contexto de la nueva empresa.

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La inversión de Sadia y Miratorg se anunció en 2006; se empezó a construir la planta en 2007. En esa época, la inversión total anunciada fue de $140 millones de dólares. Pero el proyecto, que cuenta con financiamiento de International Finance Corporation, brazo financiero del Banco Mundial, tuvo una serie de atrasos y contratiempos. Fue apenas a principios de este año que la planta entró en producción comercial. Especializada en platillos listos para consumirse a base de proteínas, la planta tiene entre sus principales clientes a McDonald’s, además de fabricar productos con la marca Sadia para venta en supermercados.

Sadia informó que la venta de la planta “no altera la estrategia mercadológica de Sadia en el mercado ruso”. Sadia es una marca bastante fuerte en el país, con un 50% del mercado de alimentos importados listos para consumirse a base de cerdo y 40% del de pollos, según el portal de agronegocios ruso Meat Russia. Se espera que la planta de Kaliningrado continúe produciendo productos con la marca Sadia, bajo licencia. El grupo Miratorg también es el distribuidor local de los productos exportados por Sadia.