Durante el reciente XXII Congreso Latinoamericano de Avicultura en septiembre en Argentina, Aidan Connolly, vicepresidente de Alltech habló ante líderes de empresas avícolas latinoamericanas acerca del “El Futuro de la Producción Avícola”. El Sr. Connolly dijo que “hasta ahora no había sido tan importante la necesidad de que las empresas tengan un enfoque diferenciado teniendo en cuenta el contexto de la constante disminución del suministro de maíz y el aumento del precio de la proteína. Este enfoque debe mirar hacia una era completamente nueva de la producción avícola en América Latina”. En entrevista con Industria Avícola, él nos mencionó que “América Latina es la zona de crecimiento más rápido en la producción de pollos”. Buen punto de partida para lo siguiente: 

Diferenciación del producto  

De manera muy acertada dijo que la capacidad de ofrecer al consumidor un producto apetitoso, seguro, atractivo y producido conforme a las expectativas del consumidor mismo es uno de los factores clave que le permitirá a las empresas avícolas, sustentables y rentables, avanzar hacia el futuro.

El Sr. Connolly habló de la diferenciación de la marca en el supermercado, en donde “el secreto es ofrecer productos comprobadamente mejores”. Pero quizás, creo yo, también sea importante seguir fortaleciendo la diferenciación de la avicultura en comparación con otras fuentes de proteína animal para la nutrición humana.

Sabemos que desde hace años la tendencia mundial nos indica que ha habido una creciente preferencia por los productos avícolas y que además hay grandes oportunidades para aumentar el mercado de la carne de aves, no solo porque se ha incrementado el suministro y consumo de esta proteína, sino que en algunas ocasiones este incremento ha sido a expensas de otras carnes. Aidan Connolly, de Alltech, mencionó que “los productores avícolas tal vez tengan que luchar mientras la industria se enfrenta a barreras genéticas, metabólicas y sanitarias”, entre otros aspectos como los del entorno político, económico, social y tecnológico.

Mejora de la calidad  

Para poder lograr esta diferenciación, no hay nada como seguir dándole un “empujón” a la calidad. Durante esta presentación, Connolly mencionó cuatro aspectos a los que su empresa dirige esfuerzos encaminados a mejorar la calidad: aumento del desempeño, disminución de los costos de alimentación, materias primas alternativas y la nutrición programada.
A estos cuatro puntos yo le agregaría el de la sanidad e inocuidad alimentaria, que como bien nos mencionó en la entrevista, forman parte de las preocupaciones en la producción de aves.

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Problemas sanitarios  

El título de este editorial: la nube que parece continuar en el horizonte es el de las enfermedades, proviene del análisis hecho, en conjunto con la base de datos de las Empresas Líderes que se publica en este número, de mi compañero Mark Clements, editor de Poultry International.

Esta frase se refiere a la situación de la avicultura en Asia, con referencia a los problemas sanitarios que han sido especialmente evidentes en ese continente desde inicios de este año, ya que la cepa H5N1 de la influenza aviar ha golpeado varios mercados. Hace apenas unos días (a finales de septiembre, al momento de escribir esta opinión), el gobierno de la India confirmó que las muestras de aves recolectadas en dos poblaciones de Bengala Occidental habían dado positivo a una cepa H5 de dicha enfermedad.

De manera inmediata, el gobierno de ese país decidió descartar aves, destruir huevos y alimento balanceado para controlar una mayor propagación de la enfermedad. Se tomaron además muchas otras medidas, como la intensificación de la vigilancia, prohibición de movimiento de aves y sus productos, cierre de mercados y puntos de venta, desinfección y demás. Esto son nubarrones de tormenta en el horizonte para Asia. Y quizás para el mundo.

Desafío constante  

En el reciente congreso de la World Veterinary Poultry Association en Cancún, el pasado mes de agosto, el tema del momento, tanto en las conferencias, como en los pasillos, y de acuerdo con los especialistas, fue la influenza aviar. Por algo será: vemos que va pasando el tiempo y que el virus de la influenza aviar sigue siendo un desafío constante para la producción avícola y la salud pública, debido a que muta muy frecuentemente y presenta un movimiento genético constante. Y para muestra, basta un botón: veamos precisamente lo mencionado en el párrafo anterior.

Con la situación actual, la Organización de la Alimentación y la Agricultura de la ONU (FAO) exhortó a poner énfasis en la disposición y vigilancia en cuanto a un posible resurgimiento de la influenza aviar de alta patogenia H5N1, ya que al parecer en Asia se está diseminando una cepa mutante del virus.

Claridad en el horizonte  

Creo que no debemos esperar entonces a que escampe. Debemos alejar o alejarnos de esas nubes en el horizonte para que nuestros productos continúen en la preferencia del consumidor y continúen creciendo en participación en el mercado, para que ofrezcamos “productos comprobadamente mejores” y diferenciados. Además, alejemos esas nubes del río Bravo a la Patagonia, ya que, aunque deje yo un tufillo de presunción en esta última frase, el futuro de la alimentación está en Latinoamérica.