Hay que señalar que la caída de este viernes 30 septiembre en los valores de los principales cereales, se debió principalmente al informe dado a conocer por el Departamento de Agricultura de EUA, USDA, sobre los stocks trimestrales en Estados Unidos. Este informe sorprendió al incrementar los inventarios de maíz no sólo por sobre lo previamente esperado por los analistas, sino también en comparación con lo proyectado por esta entidad estadunidense en su último informe de Oferta y Demanda Mundial.

En relación a lo anterior, podemos observar que los futuros del maíz cerraron el mes de Septiembre con disminuciones de 23% en sus valores, tal como lo sucedido en el caso del trigo, el cual también vio aumentado sus existencias con relación a lo esperado según los datos informados por el USDA. A su vez, los granos recibieron presión adicional por las caídas tanto en los mercados de valores como en el petróleo. Es más, el dólar se apreció frente al euro logrando así disminuir la competitividad internacional de los commodities agrícolas. Por último, en lo que respecta a al mercado de la soja, se pudo observar que los contratos de referencia para la oleaginosa cayeron en el mes 9%, convirtiéndose así en la mayor disminución mensual de los últimos tres años.

Al finalizar los negocios este viernes recién pasado, las pizarras del mercado estadounidense mostraron bajas de US$15.74 y US$15.75 sobre los contratos diciembre y marzo del maíz, cuyos ajustes resultaron de US$233.26 y US$238.47 por tonelada. El balance mensual dejó una pérdida de 22.80% para el grano grueso, al pasar de US$290.83 a US$223.86 por tonelada.

En su comunicado trimestral, el USDA calculó las existencias de maíz estadounidense al 1 de septiembre en 28.70 millones de toneladas, por sobre los 24.44 millones previstos por el mercado. El potencial bajista del dato oficial fue importante debido a que incluso quedó por encima del máximo manejado por los privados en la previa del informe, de 26.67 mill./t.

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Este incremento de las reservas de maíz fue la confirmación temida por el mercado: la demanda doméstica racionó sus compras durante el bimestre julio/agosto, período en que el cereal registró los mayores valores del año. Esa menor demanda estuvo liderada por los molinos procesadores de alimentos balanceados, que debieron evadir el maíz ante el deterioro de los márgenes del negocio.

De esta manera, las pérdidas lideradas por el maíz arrastraron también a la soja. Los contratos noviembre y enero de la oleaginosa en Chicago perdieron US$18.74 y US$19.01, Entretanto sus ajustes fueron de US$433.21 y US$437.07. En el balance mensual, la oleaginosa perdió 19.11% de su valor, al pasar de US$535.54 a US$433.20.

Con respecto a la soja, el USDA estimó este viernes recién pasado que las existencias estadounidenses alcanzaron al 1º de septiembre 5.85 millones de toneladas, por debajo de los 6.10 millones previstos por el mercado. Esta cifra, con posibilidad alcista, no se produjo en la soja para evitar la curva bajista conformada por las pérdidas del maíz; el retroceso del petróleo, pasando de US$82.14 a US$79.20; la apreciación del dólar sobre el euro, esta relación varió de 1.3587 a 1.3418; y por el clima seco que favorece el avance de la cosecha de granos gruesos en EUA.

En relación al trigo, la posición diciembre en Chicago y Kansas bajó este viernes también a US$16.54 y US$13.23, quedando con un ajuste de US$223.86 y US$258.68. En el balance mensual, la caída de este cereal fue de 23.03% y 21.34%, tras finalizar en el mes de agosto aUS$290.83 y US$328.86 dólares, respectivamente.