En el marco del XLVIII Simposio Científico de Avicultura, en Santiago de Compostela, España, la Sra. María del Mar Fernández Poza, Directora de la Organización Interprofesional del Huevo y sus Productos, INPROVO, analizó la inminente aplicación de la nueva Directiva Comunitaria sobre las normas mínimas de protección de gallinas ponedoras que imponen un cambio drástico en la forma de producir huevos en la Unión Europea, con la eliminación de las jaulas convencionales. El incremento de los costos y consiguiente pérdida de competitividad, son algunas de las consecuencias que los expertos apuntan como previsibles por la implantación de la directiva en enero de 2012, que traerá consigo la reducción de la producción e, incluso, el cierre de explotaciones avícolas.

La Sra. Fernández Poza participa en el Palacio de Congresos de la capital gallega en el 48º Simposio Científico de Avicultura, inaugurado el miércoles 5 de octubre, con la asistencia de 400 profesionales del sector de toda España. La directora de INPROVO hizo hincapié en la falta de ayudas públicas suficientes; la coincidencia con una coyuntura económica adversa; o el generalizado clima de incertidumbre en el sector.

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De acuerdo a los expertos, las consecuencias previsibles serán el incremento de los costos de producción, que también afectará a los consumidores; una situación incierta ante la entrada de producto procedente de otros países extracomunitarios que no aplican las mismas exigencias de producción; y el abandono por parte de un porcentaje de los productores, que no serán capaces de afrontar la adaptación.

En este sentido se manifestó también el profesor de la Universidad de Zaragoza y miembro del Comité Ejecutivo de la Asociación Española de Ciencia Avícola, Ricardo Cepero, quien destacó que la adaptación de esta nueva normativa obliga al sector a inversiones estimadas en 600 millones de euros; y que encarecerá la producción entre 15% y 30%. Galicia se verá afectada por la Directiva igual que el resto de las CC.AA., aunque tiene ya un camino andado, al ser la autonomía que concentra un mayor número de gallinas ponedoras camperas: 35% del censo nacional.