La tan rumoreada asociación entre los dos principales productores de aves y cerdos de Brasil se anunció este 19 de mayo, en la que Perdigão y Sadia firmaron un acuerdo para crear una nueva compañía llamada Brasil Foods S. A. La compañía va a tener su casa matriz en Itajaí, estado de Santa Catarina, donde actualmente se encuentra Perdigão.

Perdigão compra a Sadia mediante una permuta financiera bursátil (swap). Brasil Foods SA va a ser la compañía de alimentos procesados más grande de Brasil, y por mucho va a ser el procesador y exportador de productos avícolas y de carne de cerdo más grande de Latinoamérica. Juntas, ambas compañías procesan más de 1,700 millones de pollos y 36 millones de pavos al año. Ambas compañías controlan el 57 por ciento del de carnes procesadas de Brasil. 

Las dos compañías tienen operaciones en Europa y son exportadores muy importantes, pero este acuerdo va a crear una nueva central alimentaria global con ingresos combinados anuales en el orden de los $11,000 millones de dólares, una fuerza laboral de 119,000 personas y 42 plantas. 

De acuerdo con el comunicado conjunto de prensa: la asociación va a constar de: (i) el cambio de denominación de Perdigão a Brasil Foods (BRF) y la fusión de las acciones emitidas por HFF (sociedad de cartera o holding de las acciones de Sadia) con BRF, que podría después seguir con la fusión de HFF con BRF, (ii) la reestructuración corporativa de BRF, Sadia y HFF, y (iii) la fusión de las acciones emitidas por Sadia con BRF. 

Ahora que ya se firmó el trato, la forma en que se va a realizar la fusión constituye ya un tema de gran especulación en la industria y los medios. Estas dos compañías tienen muy diferentes culturas corporativas y a lo largo del tiempo han sido acérrimos competidores.

Las dos empresas indican que nada va a cambiar en el futuro cercano, ya que el gobierno tiene que aprobar la nueva empresa, y además se tienen que hacer cambios en las dos empresas. Por el momento las dos empresas seguirán operando por separado.

Ambas compañías han sufrido fuertes pérdidas debido a las devaluaciones de la moneda a finales de 2008 y ambas están muy cargadas de deudas. Sadia ha sufrido más, debido a la especulación de la moneda, por lo que se encontraba en un gran problema financiero, que es lo que en última instancia llevó a la fusión de las dos compañías. Esta carga de la deuda va probar ser un gran desafío para Brasil Foods.