De acuerdo al profesional del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de Córdova, Argentina, Sr. Mario Bragachin, manifiesta que este país registra una balanza comercial energética negativa, la que podría intensificarse una vez que se lleve a cabo el Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial 2, ya que éste necesitará de una mayor disponibilidad y distribución territorial de energía en origen.

El Sr. Mario Bragachini, es también el coordinador del Proyecto Valor Agregado en Origen Precop III, asevera que se requieren nuevas fuentes alternativas al petróleo y que actualmente Argentina tiene una producción excedente en biomasa vegetal que se debería aprovechar a partir de la producción de agroalimentos y bioenergía estratégica en origen.

El equipo responsable del Proyecto de Valor Agregado en Origen, PRECOP III, publicó recientemente un documento denominado “Bioenergía y agroalimentos, oportunidad para el productor agropecuario argentino”. En éste se evalúan diferentes posibilidades de corto plazo para producir energía en el mismo lugar donde se originan las materias primas y transformarla en un beneficio estratégico adicional, por una parte para que el productor agropecuario aumente su competitividad y a la vez progrese la zona en general. 

Según la información publicada por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de Córdova, el Sr. Bragachini es asertivo, ya que de acuerdo a las predicciones realizadas por el Ministerio de Agricultura a través del Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial el área cultivada de este país en los próximos ocho años alcanzaría 42 millones de hectáreas, lo que complementado al incremento de la productividad de los cultivos más importantes posibilitaría obtener 157 millones de toneladas de cereales.

Con respecto a los biocombustibles el crecimiento se estima en 317 por ciento, con una exportación que pasaría de US$1,277 a US$5,320 millones de dólares el 2020, correspondiendo el mayor porcentaje al biodiesel de soja.

Como ejemplo, en esta publicación se cita que se pueden establecer en diversas localidades rurales argentinas plantas agroindustriales como fábricas de etanol, plantas de biodiesel, biorreactores de generación de gas metano.