Lamentablemente esta enfermedad no parece haberse detenido como hubieran esperado funcionarios públicos y productores. El virus de influenza AH7N3 ha caminado con paso firme y de manera constante durante más de 5 semanas.

El virus está presente en 52 granjas y en 4 producciones de traspatio en los estados de Guanajuato y Jalisco. Hasta ahora, el número de aves sacrificadas es de 3,749,000, según un informe emitido por Senasica. Después de 5 semanas de haberse reconocido la presencia de este virus altamente patógeno en estas áreas de México, estas son las cifras oficiales de aves sacrificadas:

  • 1,984,000 pollos de engorda

  • 847,000 reproductoras pesadas

  • 918,221 gallinas ponedoras

Con el objetivo de prevenir la aparición de la enfermedad en aves de larga vida, que constituyen la principal fuente de producción avícola en México, hasta la fecha, se ha administrado un total de 131.6 millones de dosis de vacunas en granjas de los tres estados (Jalisco, Aguascalientes y Guanajuato), así como en otras 9 entidades federativas adicionales.

Se informa que ya se han inspeccionado 117 de 158 granjas en Guanajuato. El virus se encontró presente en 25 granjas, mientras que en 2 de 195 granjas de traspatio se declaró positivo. En ambos casos, se desinfectaron las instalaciones con el fin de iniciar la repoblación.

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Hasta la fecha, en Jalisco se han evaluado 535 granjas, así como 135 explotaciones de traspatio. En 27 granjas y 2 explotaciones de traspatio se ha detectado el virus. Según el Dispositivo Nacional de Emergencia, Dinesa, con las medidas de vigilancia epidemiológica que ya se han adoptado en todo el país, se ha establecido que el virus está confinado dentro de la barrera sanitaria que se ha aplicado y que no se ha detectado ningún virus A (H7N3) en ninguna otra zona de México.

La Unión Nacional de Avicultores menciona que las pérdidas financieras están muy por encima de los 400 millones de pesos (32 millones de dólares estadounidenses). No obstante, los productores han asegurado que no habrá vacíos en la producción, por lo que no hay ninguna razón para aumentos de precios. Parece ser que el productor está aguantando mejor el costo de producción.

Como referencia para nuestros lectores, el huevo cuesta entre 30 y 32 pesos mexicanos (2.44 a 2.60 dólares) por kilogramo, la pechuga de pollo cuesta entre 55 y 79 pesos (4.47 a 6.41 dólares) por kilogramo y el cuarto trasero de pollo cuesta entre 40 y 55 pesos mexicanos (3.25 a 4.47 dólares) por kilogramo.