Publicidad

News and analysis on the global poultry
and animal feed industries.
Mercados y negocios
11 de diciembre de 2013

Avicultores colombianos piden derogar nueva norma de bioseguridad

Aseguran que su aplicación demandará inversiones por US$20 millones

La Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi) le pidió al gobierno nacional suspender la aplicación de la Norma 3642 del Instituto Colombiano de Agricultura (ICA), porque los requisitos exigidos son imposibles de cumplir. Así lo dio a conocer el nuevo presidente de este gremio, Andrés Valencia Pinzón, en su visita al sector avícola de Norte de Santander (oriente), uno de los departamentos limítrofes más afectados por el contrabando de huevos procedentes de Venezuela.

En declaraciones recogidas por el diario La Opinión, de la ciudad de Cúcuta (capital nortesantandereana), el directivo afirma que "las regulaciones de bioseguridad establecidas en la norma -expedida el 21 de agosto de este año- para lograr la acreditación de funcionamiento a los galpones, requieren unas serie inversiones que los más de 7,000 avicultores del país no están en capacidad de hacer".

Agregó que resulta paradójico que bajo la "sombrilla de la competitividad" las entidades del Estado continúen emitiendo normas sin tener en cuenta la afectación que estas tienen en los sectores productivos. Según Valencia, el ICA ya reconoció que la norma se había extralimitado "y por lo mismo esta debe ser derogada", de lo contrario, los avicultores van a ser objeto de sanciones, poniendo en riesgo la producción avícola del país.

En reunión con representantes de la Asociación Avícola de Norte de Santander, el presidente de Fenavi indicó que una de las preocupaciones más grandes del gremio es que este tipo de normas exigen una gran inversión de parte de los productores, pero sin ninguna ayuda del Gobierno. Los cálculos hechos por la federación estiman que para lograr la acreditación con la nueva norma se necesita una inversión de 40,000 millones de pesos (cerca de US$20 millones), cifra preocupante si se tiene en cuenta que cerca del 90 por ciento de las personas que se dedican a esta actividad son considerados pequeños y medianos productores.

"Nosotros no recibimos ni subsidios directos, ni apoyo del Incentivo de Capitalización Rural (ICR). Manejamos el Fonav, un fondo parafiscal, que aunque ha sido muy benéfico es muy poco para lo que necesita el gremio", puntualizó Valencia Pinzón. Por último, el dirigente dijo que la Norma 3642 afecta por igual a pequeños, medianos y grandes productores, pues las exigencias no corresponden a la realidad del gremio.

Comments powered by Disqus