Las fuertes y prolongadas lluvias que vive el territorio uruguayo desde enero y en lo que va corrido de febrero de 2014 podrían afectar la cosecha de soya en este país suramericano, según se desprende de comentarios hechos a El Observador por parte del ingeniero agrónomo Carlos Dalmás, gerente de producción de la firma Agronegocios del Plata (ADP).

"Entre siete y diez días de lluvias abundantes tolera el cultivo de soya. Si las precipitaciones se extienden por más tiempo, la producción corre peligro", aseguró el empresario, quien explicó que "las plantas pasaron de estrés por sequía en diciembre a estrés hídrico a comienzo de año. Las raíces necesitan del oxígeno que entra por los poros de la tierra para el desarrollo de la planta. Pero la tierra anegada tapa los poros e impide la circulación del oxígeno, haciendo que las raíces se pudran, lo que se puede notar a simple vista por el color de las plantas que empieza a ser mucho más claro, amarillento, quitándole potencial de rendimiento".

Asociado a las lluvias se presenta otro problema: el ataque de 'lagartas', insectos que devoran las hojas de las plantas. Los aguaceros favorecen su aparición y dificulta el uso de insecticidas, pues deben aplicarse por aspersión aérea, la cual también depende del clima para el uso de pistas y para el despegue de las avionetas. La soya que se plantó en campos arroceros -un sistema productivo que se ha impuesto en los últimos años por su buena rentabilidad y ventajas productivas- está perdida en su totalidad, según fuentes del sector.

Dalmás dijo que es difícil estimar la caída de la producción, pero sí aseguró que habrá merma de rendimiento. Las esperanzas están puestas en la importante capacidad de compensación que tiene el cultivo, "si mejora el clima puede mejorar el cultivo", señaló. En 2013 Uruguay exportó 3.5 millones de toneladas por un monto total de 1,875 millones de dólares. Para la presente vigencia se esperaba una producción récord. Una parte de la cosecha se vende por adelantado, en muchos casos para financiar los costos del cultivo.