En la segunda semana de febrero se registró un fuerte atraso en las compras de la nueva cosecha de soya argentina por parte de empresas exportadoras y de la industria avícola local. Así lo registró en su informe periódico el Ministerio de Agricultura de la Nación Argentina (Minagri), entidad oficial que asegura que ambos sectores apenas adquirieron 3,469,200 toneladas, 47.81 por ciento por debajo de las 6,647,300 toneladas transadas en igual periodo del año 2013.

Considerando la previsión de cosecha 2013/2014 hecha por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, de 53 millones de toneladas, el volumen de soya comercializado en forma anticipada representa sólo 6.5 por ciento, mientras que en el mismo lapso de la pasada vigencia ya estaba comprometido el 13.5 por ciento de una producción que fue de 49.3 millones de toneladas, según el Minagri.

Esta información es congruente con lo publicado este mes por Financial Times, medio económico que atribuye la acumulación de cosechas a la fuerte devaluación del peso argentino. "Enfrentados a la gran caída de la moneda nacional, los agricultores de soya están acumulando su cosecha en vez de venderla en busca de efectivo, determinados a mantenerla el mayor tiempo posible", señaló este periódico especializado internacional, citando a Alfredo Rodes, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap).

Los agricultores "ven su cosecha como una protección de valor contra la potencial devaluación. Así que estamos monitoreando gran parte del impacto", dijo por su parte Juan Luciano, director operacional de la corredora agrícola Archers Daniels Midland. La última turbulencia en la divisa ha elevado el precio de la soya en más de 20 por ciento en pesos argentinos al inicio de este año.

En contraste, los futuros de la soya en Chicago (EUA, transados en dólares) han subido 1.6 por ciento hasta 13.33 dólares por bushel (unidad de peso equivalente a 60 libras). "Pero con los temores de una mayor devaluación y una inflación de casi 30 por ciento, los analistas no esperan que los agricultores liquiden su cosecha", remató el Financial Times. La producción de soya argentina representa el 10 por ciento de las exportaciones mundiales de esta leguminosa.