Luego de una evaluación de los registros de producción nacional, la Bolsa de Comercio de Rosario (centro-este) proyectó a mediados de marzo y de forma positiva, el comportamiento de las cosechas de maíz y soya en Argentina. Para este organismo técnico de índole privada, la cosecha de soya ascendería a 54.7 millones de toneladas, en tanto que para el maíz el resultado proyectado es de 22.7 millones de toneladas.

La relevancia de este anuncio radica en la incertidumbre que habían despertado las condiciones climáticas adversas a lo largo del proceso habitual de siembra, crecimiento y cosecha de estos cultivos. La campaña 2013/2014 para ambos granos estuvo marcada por fenómenos ambientales no esperados, como la falta de lluvias en los meses claves de siembra, una abrupta interrupción de las lluvias a partir de la primera quincena de diciembre de 2013, con una ola de calor bastante intensa que coincidió con la floración del maíz.

El clima cálido y seco se repetiría en enero del presente año; no obstante, la llegada de lluvias en febrero y el aumento de siembras en fechas tardías evitaron que la producción cayera a menos de 20 millones de toneladas, el nivel de los pronósticos menos optimistas. El área sembrada con estos cultivos es en la actualidad de 20.3 millones de hectáreas, aunque la misma fuente aclara que 440 mil hectáreas de esta superficie no aportarían a los resultados de la cosecha nacional del mismo periodo analizado.