Los datos recolectados por la Associação Brasileira de Proteína Animal (ABPA) muestran que las exportaciones brasileñas de carne de pollo (lo que incluye pollo entero, cortes, procesados y salados) de enero a junio de este año presentaron un alza de 0.7 por ciento con relación al mismo período del año pasado, para llegar a un total de 1.902 millones de toneladas. En ingresos, hubo una caída de 9.2 por ciento según la misma comparación, con US$3,718 millones.

Al considerar sólo el mes de junio, se registró una disminución de 3.1 por ciento en los volúmenes embarcados por el segmento, para llegar a un total de 296,400 toneladas. También hubo una reducción en los ingresos de 2.2 por ciento, con US$617.6 millones.

De acuerdo con el vicepresidente de aves de la ABPA, Ricardo Santin, uno de los factores que influenciaron la caída en junio fue la cuota de fin de año de la Unión Europea, que restringió el período de embarques al viejo continente a sólo 10 días del mes. “Es una situación esperada dentro del ciclo de este mercado. Iniciaremos en julio una nueva cuota de año”, explica. 

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Santin hace hincapié, no obstante, que hay una recuperación en los niveles de ingresos de las exportaciones de carne de pollo. “El porcentaje de caída del volumen que es mayor que el de ingresos muestra un comportamiento que ya habíamos notado en mayo, de mejora en los niveles de los precios internacionales”, resalta.

Como dice el presidente ejecutivo de la ABPA, Francisco Turra, tanto en carne de pollo como de cerdos hubo una mejora en la rentabilidad en reales. “Cuando se convierten los ingresos a reales, vemos un saldo positivo en el mes y en el acumulado del año de las cadenas productivas, lo que favorece el mantenimiento de los ingresos para el productor”, apunta.