Carlos Vallecilla Borrero recibió recientemente el reconocimiento como Emprendedor Mundial del Año, entregado por la firma EY (anteriormente conocida como Ernst & Young), en ceremonia celebrada en el afamado casino de Monte Carlo. “Lo que más me emocionó es que un coro de niños me cantó ‘Colombia, tierra querida’”, comentó el homenajeado al periódico La República. “Me sentí feliz de haber dejado en alto el nombre de mi país”.

El programa Emprendedor Mundial del Año exalta a los hombres y mujeres que han sabido construir emporios o destacarse en un área en particular, muchas veces partiendo de cero. El recorrido empresarial de Vallecilla arrancó a mediados de los años 1950, cuando monta un restaurante de pollos asados en Cali, (occidente) y decide crear Industrias Avícolas CV, una granja que le permitió integrarse verticalmente y vender a terceros.

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Un desastre natural acabó con la naciente compañía en 1968, “me quedé sin un centavo y una deuda enorme. Por pura suerte supe de una compañía estadounidense que producía vacunas para los avicultores y comencé a explotar este segmento”. Así nacería el actual Grupo Carval, que hoy logra ingresos anuales cercanos al billón de pesos (más de US$500 millones) y cuenta con una planta de personal de 2,300 trabajadores.

Carval investiga, fabrica y comercializa productos veterinarios de excelente calidad tendientes a mejorar la salud animal de los sectores avícola, ganadero, porcícola y de mascotas, con presencia directa en Colombia, Ecuador, República Dominicana y Argentina. Posee dos plantas de producción certificadas en Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) en Cali (occidentes de Colombia) y Valencia (occidente de Venezuela). Sus productos y servicios llegan a una veintena de naciones latinoamericanas, mercados que contribuyen a la mitad de las ventas del grupo. Sus actuales directivos, sucesores de Carlos Vallecilla, han expresado su intención de expandirse a otros continentes, comenzando por el norte de África.