Un mes después de que la entonces mayor aseguradora del agro en Colombia, la filial en este país de la española Mapfre, anunciara que no renovaría ni expediría nuevas pólizas para asegurar cultivos por deficiencia de lluvias, el gremio cerealero nacional logró un convenio con la firma local Sura que parece subsanar esta situación.

La información aparece contenida en un artículo publicado por el diario económico Portafolio, el cual asegura que “la Federación Nacional de Cultivadores de Cereales y Leguminosas (Fenalce) y la aseguradora Sura pusieron en marcha un seguro agrícola subsidiado, de inversión, con garantía de rendimiento y ajuste de daños a la recolección para sembradíos de maíz”.

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La vigencia de la nueva póliza cubre los hechos que se presenten entre la siembra y la cosecha. Entre los amparos ofrecidos están el verano o invierno excesivo, deslizamientos, granizo, heladas, inundaciones, avalanchas y vientos fuertes. El instrumento financiero protegerá entre el 60 y el 70 por ciento del valor de la producción esperada, de acuerdo con el rendimiento histórico promedio de la zona; el tope será solamente para los agricultores tecnificados.

Pese a que el Gobierno ha reconocido de tiempo atrás subsidios para la adquisición de estas pólizas, el aseguramiento en el sector agropecuario colombiano apenas cubre el 1.4 por ciento del área cultivada; entre otras razones, por la falta de compañías aseguradoras que ofrezcan estos paquetes. Con el anuncio de Fenalce y Sura ese estado de cosas parece revertirse, más si se tiene en cuenta que dos grandes aseguradoras más incursionarán en este mercado en los próximos meses: la filial colombiana del conglomerado australiano QBE Insurance y la mexicana ProAgroseguros.