Desconocidos rasgaron a comienzos de octubre ocho contenedores tipo silo-bolsones (seis de maíz y dos de soja) en un campo de la localidad pampeana de Speluzzi, en el centro de Argentina. Estas acciones de vandalismo se repitieron recientemente en el partido bonaerense de Cañuelas, a pocos kilómetros de la Capital Federal, de acuerdo con el sitio de noticias InfoCañuelas.

El incidente ocurrió en un campo ubicado en la localidad de Máximo Paz, que alquila José Butler, presidente de la Sociedad Rural local. Este silo-bolsa contenía 170 toneladas de maíz y se encontraba cortado de un extremo a otro, con todo el grano esparcido. Al igual que lo ocurrido en La Pampa, tampoco se produjo ningún robo, por lo que todo parece indicar que fue un nuevo mensaje contra los productores por el acopio de granos, a la espera de que mejore el precio.

El productor afectado aseguró que el cereal no se encontraba ensilado por razones especulativas, sino porque el mal estado de los caminos le impidió movilizarlo. “Es un maíz que ya está vendido. Hace unas semanas cayeron 70 milímetros (de agua) y la semana pasada otros 35. No lo podía sacar de ninguna manera”, señaló Butler.

Estos hechos coinciden con declaraciones hechas desde el Gobierno, que acusan a los ruralistas de “sentarse” sobre la soja para especular en el mercado cambiario y reclama que liquiden la cosecha. Al respecto, la Federación Agraria Argentina (FAA) denunció los nuevos ataques a los silo-bolsones y defendieron la posición de no vender los granos, a la espera de una mejora del precio internacional.

“No es nuevo (lo de los ataques)”, dijo el secretario de Coordinación de la FAA, Jorge Solmi, y lo enmarcó en “una campaña que comenzó con las críticas de los medios oficialistas que salieron a decir que los productores especulaban. Ahora parece que la tenencia de una silo-bolsa es peor que la tenencia de marihuana", agregó el directivo gremial.