“Las cosechas de récord de este año y el consiguiente desplome de los precios tienen a los agricultores estadounidenses aferrados a sus semillas de maíz y soja, tratándolas con químicos que las protegen de las plagas o, incluso, dejándolas en los campos durante el invierno para evitar el costo de almacenarlas”. Así lo informó la agencia noticiosa Reuters América Latina, que en su comunicado agrega “que tras años de ingresos récord, los agricultores tienen recursos para guardar el grano en lugar de venderlo en un mercado bajista, a lo que se unen las altas tarifas de embarque, cerca de sus máximos históricos”.

El cable señala también que, con condiciones especiales de almacenamiento en silos apropiadamente preparados con insecticidas especiales, buena parte de la esperada cosecha podría guardarse durante 18 meses, a la espera de que los precios de estos granos mejoren en 2015. Según datos oficiales, la cosecha récord que se espera en Estados Unidos de 14,500 millones de bushels tiene al maíz cotizándose a cerca de US$3.50 por bushel, un 56 por ciento menos de los máximos vistos en agosto de 2012. La soja ha caído también más de 8 dólares por bushel, hasta cerca de US$9.65, tras una cosecha récord de 3,900 millones de bushels.

Finalmente, Reuter añade que “algunos agricultores prefieren dejar su maíz en el campo, confiando en una subida de los precios en la primavera boreal (de marzo a abril) que haga merecer la pena la cosecha. El gran riesgo es que el mal tiempo del invierno boreal (de noviembre a febrero) destruya su valor”.