Andrés Valencia Pinzón, presidente ejecutivo de la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi), publicó un balance del impacto del Fondo Nacional Avícola (Fonav) en esta actividad agropecuaria, del cual extractamos por su importancia los siguientes apartes: 

“En el primer año vida del Fonav, entre julio y diciembre de 1994, se recaudaron un poco más de 400 millones de pesos, recurso que se utilizó para contratar un censo avícola al Centro de Estudios Agrícolas y Ganaderos (Cega). Pero estos pocos recursos sentaron las bases para la transformación de un sector cuyo crecimiento no descansa a pesar de las restricciones y dificultades que permanentemente rodean su entorno.

El Fonav ha permitido que el consumo de pollo se haya prácticamente triplicado en Colombia en los últimos 20 años y el de huevo multiplicada por dos. Hoy en día el valor de la producción avícola, de US$4,700 millones, supera la de muchos sectores agrícolas y pecuarios  y ocupa el segundo lugar detrás de la ganadería de carne y leche.

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Este crecimiento ha generado una serie de encadenamientos que ha llevado a que la industria hoy emplee más de 350,000 personas directamente y otras 100,00 indirectamente. A su vez el sector ha logrado expandir las fronteras agrícolas de Colombia fomentando la siembra de maíz, sorgo y soya; promoviendo la industria farmacéutica y la de alimentos balanceados. La avicultura jalona la movilización de carga y se ha convertido en un ejemplo de formalización al tratarse del sector agropecuario que más tributa en Colombia.

Los cuatro programas que componen estructura orgánica del Fonav: Programa Nacional de Pollo, el Programa Nacional de Huevo, Programa de Estudios Económicos y el Programa Técnico, han beneficiado transversal e universalmente a los avicultores grandes, medianos y pequeños y contribuido sustancialmente en el crecimiento de la actividad, en mejoras de sus condiciones sanitarias y de inocuidad y por supuesto, en su competitividad”.