Conforme evoluciona la pandemia de 2009, se considera inevitable que se propague más, por lo que ya no es esencial contar ahora los casos individuales.

Según ProMed Mail, esta suposición está completamente respaldada por la experiencia. La pandemia de la influenza de 2009 se ha propagado internacionalmente a una velocidad sin precedentes. En pandemias pasadas, el virus de la influenza había necesitado más de 6 meses para diseminarse tan ampliamente como lo ha hecho el nuevo virus H1N1 en menos de 6 semanas.

El creciente número de casos en muchos países con una transmisión comunitaria sostenida está haciendo que sea sumamente difícil analizarla y confirmarla mediante pruebas de laboratorio. Además, ya no es esencial llevar una cuenta de casos individuales en tales países para el monitoreo o para guiar la implementación de las medidas de respuesta más adecuadas.

Esta pandemia hasta la fecha se ha caracterizado por la ligereza de los síntomas en la abrumadora mayoría de los pacientes, que generalmente se recuperan, incluso sin tratamiento médico, a una semana del surgimiento de los síntomas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya no va a publicar las tablas globales que muestran los números de casos confirmados de todos los países. Se van a proporcionar actualizaciones con regularidad, que describan la situación en países recientemente afectados.

Para los países que ya han experimentado una transmisión de toda la comunidad, el centro de atención va a cambiar al monitoreo de la actividad estacional de la influenza.