En poco más de tres años, Estados Unidos desplazó a la Argentina como el principal proveedor de maíz amarillo duro para la agroindustria colombiana, incluida en ella la actividad avícola. Así quedó consignado en un reciente informe elaborado por el Foreign Agricultural Service del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) y reseñado por Terra Argentina.

En el año 2012, cuando los precios de los cereales estaban al alza, el 80 por ciento del maíz que ingresó al mercado colombiano fue argentino (un 15 por ciento fue brasileño y el restante 5 por ciento estadounidense). Esta tendencia empezó a modificarse con la entrada en vigor desde mayo de 2012 del tratado de libre comercio (TLC) suscrito entre la nación andina y el gigante norteamericano.

En virtud de dicho acuerdo comercial, los cerealeros estadounidenses empezaron a exportar a Colombia determinadas cuotas con cero impuestos, así como otras cantidades con un arancel extra cuota de máximo el 19 por ciento. En contraste, en el mismo lapso, el arancel para el grano proveniente de Mercosur (principalmente de Argentina y Brasil) subió al 30 por ciento.

Estas condiciones hicieron que las importaciones a Colombia de maíz amarillo duro en 2013 se repartieran entre un 58 por ciento para Argentina, 24 por ciento para Brasil y 18 por ciento para los Estados unidos. Este tendencia se profundizó radicalmente el año pasado, cuando el 97 por ciento del maíz que compró Colombia en el exterior provino de EUA, mientras que las exportaciones argentinas apenas llegaron al 3 por ciento restante, desapareciendo de este panorama el cereal brasileño.

“Las exportaciones de maíz estadounidense a Colombia alcanzaron en 2014 un récord histórico de 3.6 millones de toneladas por un valor de US$861 millones… En marzo de 2015, Colombia ya había importado 981,000 toneladas de maíz amarillo, una cifra equivalente al 40 por ciento de la cuota libre de aranceles prevista para el presente año”, precisó el reporte.