La granja San Lorenzo, luego de una inversión cercana al millón de dólares, automatizó sus procesos de clasificación y empaque de huevos, así como en la optimización del área de albergue de las ponedoras y de los sistemas de alimentación. “Estos nuevos equipos cuentan y empacan hasta 16,000 unidades por hora”, publicó el diario boliviano La Razón.

Esta unidad de producción avícola hace parte del conglomerado Industria Agropecuaria Santa Cruz (Inacruz), gerenciada por Mario Daniel Álvarez, quien fue citado por el referido medio de comunicación: “la maquinaria incorporada consta de aulas automatizadas con capacidad para ocho y diez aves ponedoras, las que reciben alimentación homogénea en un ambiente especialmente acondicionado a 24 grados centígrados de temperatura; la recolección de huevos es electrónica y la limpieza de excrementos también fue tecnologizada. La instalación de estos trenes de cuatro pisos con aulas automáticas nos permite albergar un 300 por ciento más de aves en un galpón”.

Gracias a estos nuevos equipos, la producción de huevos en la granja San Lorenzo aumentó un 400 por ciento, al pasar de 17,500 a 70,000 unidades diarias. La inversión tecnológica en Inacruz también tiene que ver con la futura producción de huevo en polvo. Sobre el particular, Álvarez reveló que “trabajamos en un proyecto a mediano y largo plazo para la obtención de huevo líquido y en polvo, éste último con la intención de destinarlo al mercado internacional. Ya dimos el primer paso que era traer tecnología de punta para mejorar el proceso de producción de huevo, ahora vamos por el siguiente objetivo que es exportar a mercados de la región, y esto únicamente ocurrirá si logramos el producto en polvo”.

El ejecutivo agregó que la producción de huevo líquido y en polvo marcará el inicio de la industrialización de este alimento en Bolivia. “Hasta ahora hemos venido trabajando de manera convencional y es hora de buscar nuevos horizontes para añadir valor agregado. El proceso de pulverización de huevos debe ser tecnificado y cumplir con las más altas normas de inocuidad y calidad. Por lo general, estos polvos tienen una vida útil de 18 meses para el huevo entero y 36 meses para la clara de huevo”.