Entre cereales y oleaginosas, Colombia consumió el año pasado nueve millones de toneladas. De este monto, por lo menos siete millones son importados como consecuencia de la deficitaria producción nacional, lo cual compromete la seguridad alimentaria de este país. Las importaciones de granos por parte de la industria avícola superan los US$1,800 millones, explicados en más de 4.5 millones de toneladas. La avicultura depende en un 100 por ciento de la oferta internacional de maíz, sorgo y soya.

 

Así, con motivo de su retiro de la Presidencia de la Organización Contegral, definido para el próximo mes de agosto, el respetado empresario antioqueño Fabio Saldarriaga Sanín concedió una interesante entrevista en video al portal del diario económico La República, en la cual dio cuenta del ambicioso proceso de transformación corporativa que viene liderando y que al parecer seguirá su marcha luego de su salida concertada del cargo.

 

“En Colombia podemos llegar a ser una potencia agrícola, pero tenemos que invertir en tecnología, aprender de los que saben”, reiteró quien ha sido presidente de Contegral durante los últimos 35 años, más de la mitad de la existencia de este grupo empresarial fundado en 1951 y que es considerado el mayor productor nacional de concentrados para animales y de proteína animal para consumo humano (principalmente carne de pollo comercializada bajo las marcas Friko y Rica Presa).

 

Integración de Contegral

 

Desde la década de 1990, Saldarriaga hizo que Contegral se involucrara en un exitoso proceso de integración y diversificación que incluye entre otros destacados hitos la creación o adquisición de nuevas empresas como Friko, Rica Presa, Inveragro, Macedonia y Pic Colombia (dedicadas las tres últimas a la producción y venta de carne porcina y bovina), al igual que la fusión en 2006 con la productora de alimentos balanceados Finca (otrora del poderoso Grupo Bavaria).

 

Hoy, la Organización Contegral cuenta también con más de cuatro mil empleados y once plantas para la producción de concentrados ubicadas en los departamentos de Antioquia (donde está la sede matriz), Caldas, Valle del Cauca, Huila y Cundinamarca. En los últimos diez años, Contegral ha exportado alimentos concentrados para mascotas a Ecuador y Perú, con sus marcas premium Ringo y Nutriss.

 

De igual manera, en este proceso de integración se viene profundizando “hacia atrás de la cadena” en el lustro más reciente, con la participación de Contegral en la expansión de la frontera agrícola colombiana hacia la región de la Altillanura, incentivada por el Gobierno nacional. A propósito, en su entrevista con La República, Fabio Saldarriaga reconoció el fracaso de los primeros intentos de su organización para la siembra de soya y maíz en estos suelos considerados habitualmente por los expertos colombianos como muy ácidos y poco apropiados para cultivos extensivos e intensivos.

 

“Seguimos las indicaciones de la academia y los organismos técnicos colombianos -pensados para la zona andina- y perdimos mucho dinero”, recordó el alto ejecutivo, quien reconoció que se dieron entonces a la tarea de buscar expertos brasileños porque “en ese país triunfaron haciendo productivas las malas tierras del Sertao y del Mato Grosso, convirtiéndolas en la despensa que son hoy; con la soya y el maíz que allí producen por millones de toneladas están exportando y produciendo mucho pollo y mucha carne. Ese es el ejemplo que debemos seguir”.

 

El modelo brasileño para maíz y soya

 

Saldarriaga Sanín está convencido de que el futuro agroindustrial de Colombia está en aplicar el modelo del gigante suramericano en la Altillanura, “pero con tecnología y buenos insumos. Tenemos que hacer la tierra, como dicen los brasileños”. Y al parecer, en esta misma visión seguirá empeñada la Organización Contregal luego de su retiro voluntario. En la actualidad, a nombre de este conglomerado hay sembradas en esta vasta región cerca de 20,000 hectáreas con maíz y soya.

 

“Nunca antes se habían sacado cosechas de estos granos en los llanos, con muy buenos rendimientos. Estamos cerca de los rindes en Brasil, conseguidos en tierras iguales o peores, y allá están también muy cerca de los rendimientos de Estados Unidos. Estamos muy contentos en Contegral por los resultados de estos nuevos ensayos”, comentó el directivo, quien sustenta su profunda fe en esta titánica tarea con cifras contundentes: “si los agroindustriales colombianos ponemos a producir los 3.7 millones de hectáreas de la Altillanura podríamos cosechar entre 18 y 22 millones de toneladas de granos cada año. Hoy, por falta de este desarrollo, Colombia importa siete de los nueve millones de oleaginosas y cereales que consumimos anualmente. Tendríamos mucha materia prima para producir y exportar proteína animal a un mundo cada vez más demandante de estos alimentos”.