Con su marca Cresta Roja, Rasic Hermanos es la segunda productora de pollos en la Argentina, con el control del 15 por ciento del mercado total, por detrás del conglomerado Tres Arroyos, que tiene el 21 por ciento, y por delante de las firmas Soychú y Las Camelias, con 7 por ciento cada una.

Según el diario El Cronista Comercial, estas empresas están sufriendo el impacto de la caída del 40 por ciento de las exportaciones de pollo, que es consecuencia de la baja demanda registrada desde Venezuela, habitual comprador de esta proteína en Argentina. Precisamente, la factoría de Cresta Roja en la localidad bonaerense de El Jagüel vive un conflicto laboral con 370 empleados que habían sido declarados despedidos con justa causa el pasado 22 de junio.

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“Los despidos quedaron en suspenso hasta el próximo 6 de julio cuando venza la conciliación obligatoria ordenada por el Ministerio de Trabajo”, explicó El Cronista, medio que agregó que “la justicia aprobó en julio de 2014 el concurso preventivo de acreedores a la avícola Rasic Hermanos S.A., por deudas que alcanzarían 1,200 millones de pesos argentinos (US$ 132 millones) y tras la presunta emisión de cheques sin fondos por 43 millones de pesos (US$ 4.8 millones)”.

Entre tanto, el sector avícola argentino proyecta un crecimiento constante en el consumo que se estima llegue este año a los 42.5 kg per cápita “y planifica unos 47 kg para 2017”, uno de los más altos en América Latina. De acuerdo con la Oficina de Estadística de Comercio Exterior del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), “las exportaciones avícolas argentinas dependen ahora de mercados como Sudáfrica, China, Chile y Vietnam; y en menor medida, de Hong Kong, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Angola.