Con una subvención de 3.17 millones de euros, en la Universidad de Leipzig (Alemania) se viene trabajando en el desarrollo de un método confiable para que la industria avícola conozca de manera temprana el sexo de los futuros polluelos, lo cual se espera que en menos de dos años facilite erradicar en la Unión Europea la cuestionable práctica de triturar vivos los animales macho recién nacidos por no ser útiles para la producción comercial de huevos.

Así lo reportó la agencia española de noticias EFE, que citó declaraciones del ministro de Agricultura alemán, Christian Schmidt: “Mi objetivo es acabar con la trituración de polluelos en 2017”, aseguró el funcionario al referirse a esta práctica, criticada por los defensores de los animales, y mediante la cual se eliminan al año en Alemania unos 45 millones de polluelos macho nada más salir del cascarón.

Schmidt garantizó a la Universidad de Leipzig y a sus socios subvenciones por un monto de 1.17 millones de euros, que se suman a los alrededor de dos millones puestos ya a su disposición para desarrollar una técnica que permita en un futuro determinar el sexo del polluelo en el huevo a los tres días de su incubación. “Este método permitiría descartar previamente los huevos incubados, sin necesidad de recurrir posteriormente al triturado de los polluelos vivos”.

La responsable del proyecto de investigación en Leipzig, Maria Krautwald-Junghans, propone “abrir un pequeño orificio mediante tecnología láser en el huevo, luego, a través de una espectroscopia Raman en el infrarrojo cercano, se puede descubrir el sexo del embrión. Una vez realizado este procedimiento, se volverá a tapar el orificio abierto en el huevo”.

Por su parte, la Asociación Alemana de Defensa de los Animales subrayó que a largo plazo se hará necesario el abandono del sistema vigente para dar paso a la crianza de aves que sirvan tanto para la producción de huevos como de carne. El cable de EFE señala también que en agosto de 2016, en Alemania se eliminará el corte de parte del pico a gallinas ponedoras y pavos de engorde. Podrá haber excepciones en casos de canibalismo o si las aves se arrancan las plumas.