Brasil nunca ha pasado por problemas sanitarios tan fuertes como el de la influenza aviar. No obstante, durante las actividades de esta semana del Salón Internacional de la Avicultura y Porcicultura (SIAVS) de Brasil, el tema del momento fue precisamente ese: influenza aviar.

No es para menos. Brasil es un exportador agropecuario neto, comparado con muchos otros países. Durante las alocuciones, el Sr. Francisco Turra, presidente Ejecutivo de la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA) pidió el apoyo del gobierno federal para las cuestiones sanitarias que pudieran afectar a la industria avícola y porcina. Para ello, van a crear zonas de inspección intensa en las fronteras, para protegerse. A un nivel más micro, incluso las entradas y salidas al recinto ferial y de conferencias tenían alfombras sanitarias para evitar que entre tantos visitantes, diseminaran algún problema.

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Al hablar de producción de alimentos para consumo humano, se habla de sanidad. La Ministra de Agricultura, Kátia Abreu, dijo que le van a dedicar recursos a la defensa agropecuaria. Cuentan con un ahorro de 70 millones de reales que irán a este rubro. Por otro lado, el Gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin hablo sobre la vigilancia epidemiológica que realiza su gobierno en las aves migratorias y del control electrónico del transporte de productos, entre muchas otras medidas.