Daniel Pereira, presidente de la Asociación de Façoneros de Pollos Unidos de Uruguay, expresó el descontento que sienten los avicultores de la república oriental frente a dos circunstancias puntuales que a su juicio están afectando esta actividad económica. De acuerdo a lo informado por el diario montevideano El Observador, Pereira transmitió “a funcionarios del área del técnica del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), su preocupación por la desventaja que tiene este sector en el pago de IVA frente a las carnes rojas. Según los cálculos elaborados por los avicultores, la carne de pollo está pagando un 30 por ciento más de IVA que la carne vacuna”.

Agregó el dirigente que “vemos un panorama en que no solamente nos reimponen este impuesto en un momento de alto contrabando de pollo desde Brasil, dos hechos que nos deprimen las ventas, sino que también nos calculan mal el IVA, perjudicándonos todavía más, pues nos lo imponen como si vendiéramos el pollo trozado cuando el 90 por ciento de nuestras ventas es de pollo entero”.

A la queja de Pereira se une la expresada por Nicolás de Grazia, director de la firma Tres Arroyos, la principal exportadora de carne de pollo del Uruguay. “Aumentamos la incubación de pollos un 20 por ciento para la producción con destino a Venezuela, pero en la medida en que se demore la habilitación de esos negocios, será necesario redireccionar los envíos hacia otros mercados de exportación, tenemos que improvisar sobre la marcha”.

Publicidad

Según recordó de Grazia, el comienzo de los embarques está a la espera de que se ponga en marcha un fideicomiso, según lo acordado por los gobiernos de Uruguay y Venezuela, que al parecer quedaría operativo a comienzos de noviembre. Este trámite permitirá a su vez que Tres Arroyos pueda acceder al cobro de US$ 7.3 millones aproximadamente por concepto de embarques anteriores realizados al país caribeño hasta diciembre pasado.

Debido a lo estipulado entre los dos gobiernos, Tres Arroyos deberá cumplir embarques por 9,000 toneladas de pollo hasta fin de año, lo cual hizo que la empresa pusiera en marcha la incubación de pollos con vistas a su recría y posterior faena. “Por ese motivo se incrementó 20 por ciento la producción, pero luego se moderó el proceso a la espera de la concreción definitiva del negocio”, dijo de Grazia.