En la foto: El uso del distintivo TIF en los empaques ha crecido mucho y el consumidor lo relaciona con inocuidad y buena calidad. Foto cortesía de Senasica.

Los establecimientos Tipo Inspección Federal (TIF) son instalaciones de proceso, regulados, verificados, supervisados y controlados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) de México, a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), lo cual garantiza que cumplan con estándares internacionales de inocuidad.

Un establecimiento TIF puede ser de sacrificio, proceso, preparación y enfriamiento. Los establecimientos que no son TIF no están regulados por las autoridades agrícolas, “aunque puede haber establecimientos no TIF que pueden ser muy buenos, en donde ellos tienen la responsabilidad de cumplir sus propios procedimientos”, nos dice el Dr. Hugo Fragoso, Director General de Inocuidad Agroalimentaria, Acuícola y Pesquera del Senasica, no obstante, las normas mínimas que deben de cumplir son las que establece la Secretaría de Salud.

México cuenta con 137 plantas Tipo Inspección Federal (TIF) de pollo, huevo, gallina y embutidos de ave.

Normalización

El estándar internacional general radica en dos organismos internacionales: OIE y Codex Alimentarius de la FAO. El Codex Alimentarius establece recomendaciones generales, que no son normas obligatorias. Sin embargo, se convierten en medidas sanitarias recomendables para los países que pertenecen a la OMC.

Para el intercambio comercial de cárnicos entre países, además de las reglamentaciones de la OMC, los servicios sanitarios establecen reglamentaciones internas con los parámetros que consideran adecuados para la protección de su población.

De esta manera, el país que importa establece protocolos con el exportador con los requisitos que se deben cumplir, a través de mecanismos como el “reconocimiento de equivalencia” y el “reconocimiento planta por planta”.

El reconocimiento planta por planta implica que se realice una auditoría a cada planta que solicite ser autorizada para exportar a ese país. 

El reconocimiento de equivalencia es un acuerdo entre dos países, a través del cual homologan sus criterios de inspección, por lo que reconocen mutuamente sus sistemas, de tal manera que basta con la certificación de la autoridad sanitaria del país exportador, para que la planta pueda comercializar sus productos en el que importa.

“México cuenta con 137 plantas Tipo Inspección Federal (TIF) de pollo, huevo, gallina y embutidos de ave”, dice el Dr. Hugo Fragoso, Director General de Inocuidad Agroalimentaria, Acuícola y Pesquera de México.

Equivalencia de México con otros países

Si no hay equivalencia es porque no se ha evaluado la condición, ni se ha entrado en negociaciones, o hay diferencias entre los dos países. En este caso, México es equivalente con EUA, Canadá y Japón.

Con Brasil no se ha evaluado la equivalencia ni con Chile, aunque este último país es el único que le vende productos avícolas, además de EUA y Canadá. Es probable que en el corto plazo se logre la equivalencia con Chile, porque México hace muchos años que tiene comercio con ese país.

Cuando no hay equivalencia con un país y ese país quiere exportar, primero tiene que reconocer que los estándares de sanidad del otro están mitigados en la planta, o bien tiene estándares similares de sanidad avícola, además de que en la planta se hace inspección sanitaria. También puede haber visitas planta por planta al país que quiere exportar para hacer el reconocimiento.

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Cuando hay equivalencia, no hay visitas planta por planta, sino un conjunto de ellas y si se consideran que son similares al sistema propio, se aprueban. Las auditorías se realizan de acuerdo con el convenio que haya con el país. Si al auditarse encuentra una deficiencia, se tiene que resolver para seguir exportando.

¿Quién es el médico veterinario autorizado en las plantas?

El Médico Veterinario Responsable Autorizado (MVRA) es un médico aprobado por el Senasica mediante exámenes, que se encarga de verificar todos los procesos que se llevan a cabo en la planta TIF para garantizar la inocuidad de bienes de origen animal.

En el caso de los establecimientos TIF que no exportan, la planta es la que paga su salario. En las plantas que exportan, para evitar conflicto de intereses, hay un convenio con OIRSA, el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria, quien contrata al médico veterinario y le paga el salario, que la planta deposita previamente en el OIRSA.

Distintivo TIF

El uso del distintivo TIF en los empaques ha ido creciendo mucho. “La gente ya empieza a relacionarlo, ya busca el sello TIF, te pregunta qué significa, qué ventajas tiene”, señala el Dr. Hugo Fragoso. “Después de años que la campaña se ha intensificado, hay recursos del gobierno federal para la promoción del sello TIF”.

“Ser TIF es una disciplina en la que no permites que en tu planta se presenten situaciones, que se encuentran con frecuencia fuera del sistema TIF”. Señala el Dr. Fragoso: “el que decide entrar a ser TIF, no se le perdona un solo error” en inocuidad.

Lo importante al ver un sello TIF en un empaque es que se sabe que nadie ha obligado a la empresa a seguir estas estrictas normas, es por convencimiento y voluntad.

Al que decide entrar a ser TIF, no se le perdona un solo error en inocuidad.

¿Cuesta ser una empresa TIF?

Ser TIF es caro. Incluso, muchas empresas no se hacen TIF por esa razón. No solamente se trata de inversión física, sino en equipos y en mantenimiento del sistema.

Hay muchos rastros que no son TIF que no tienen cámaras frías, que venden carne caliente. En el sistema TIF eso está prohibido. Hay que madurar la canal en refrigeración y cámara fría. En el sistema TIF lo más caro es el frío.

Además, se necesita tener HACCP, sistema que es costoso de establecer y mantener, además de que hay que pagar un MVRA TIF, pues se requiere inspección permanente.

El caso de huevo

México exporta huevo en polvo, huevo líquido y derivados del huevo, como la lisozima. Por el momento sólo hay en México cuatro plantas TIF de huevo y dos autorizadas (en Jalisco) para exportar. Cabe mencionar que el mercado demanda más huevo pasteurizado, en bolsas separado o completo, que huevo entero (con cascarón). Pero, ¿por qué no se exporta más? “Porque la demanda del consumo interno en México es enorme de ese tipo de producto para mayonesa y la industria pacificadora”, comenta el Dr. Fragoso.

Incluso, nos dice el funcionario del Senasica, hay plantas muy bien montadas en el país que no han querido exportar, porque no lograrían surtir ese enorme mercado que demanda la industria mexicana de la mayonesa, de aderezos y panificadora.