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Latin America / Procesamiento y sacrificio / Mercados y negocios
Buenos Aires
Buenos Aires, Argentina. | Wikimedia Commons
14 de junio de 2016

Argentinos consumieron menos pollo en primeros cinco meses de 2016

La reducción en la ingesta de proteína animal también afectó – y en mayor medida – a la carne de res; la carne de cerdo mantuvo niveles de consumo.

Para la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes de Argentina, de enero a mayo de la presente vigencia se registró uno de los niveles históricos más bajos en la ingesta general de proteína animal en este país, tradicionalmente uno de los mayores consumidores de estos alimentos.

De acuerdo con lo publicado por el diario bonaerense La Nación, “El consumo de carne vacuna cayó al peor registro de los últimos cinco años. Entre enero y mayo pasados, el consumo por habitante retrocedió un 6.3 por ciento y quedó en un nivel de 55.7 kilos/año. Hay que remontarse a los primeros cinco meses de 2011 para encontrar un indicador más bajo que ese, cuando el consumo fue de 53.2 kilos/año en medio de un fuerte repunte de los precios al público”.

Esta depresión en el mercado local, según Miguel Schiariti, presidente de Ciccra, se explica porque, “El aumento del precio de la carne a principios de 2016, sumado a que más del 50 por ciento de la población sigue con salarios del año pasado. Hay un fuerte cambio a cortes más baratos, pero no sólo se compran cortes más baratos, sino otras carnes como pollo y carne de cerdo”.

El alza global de la carne de res en estos primeros cinco meses fue del 46.6 por ciento (en mayo se dio un incremento de 3.1 por ciento), muy por encima de la inflación.

“En cambio, de acuerdo con la Ciccra, en el acumulado de 2016 el kilo de pollo disminuyó 5.4 por ciento, mientras la carne porcina subió un 7.4 por ciento respecto de comienzos de año”, agregó La Nación.

Según un empresario de la industria avícola consultado por el mismo medio impreso, pese al menor precio en los primeros cinco meses del año el consumo de pollo retrocedió cerca de un 15 por ciento. En tanto, en el sector porcino destacan que la carne de cerdo está 25 por ciento más barata que la de vaca, pero con un mercado saturado.

“Subió en 25,000 toneladas la faena y, además, hay mayor oferta generada por el aumento de las importaciones, que los primeros cinco meses fueron de 8,549 toneladas contra 4,044 toneladas de 2015, una suba del 100 por ciento. En este contexto, hay un atraso en la demanda de animales en pie”.

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