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Juan Kútalas
27 de julio de 2016

Mercado interno limita producir más huevos en Argentina

Al estar limitados por el alto consumo nacional de proteína animal, incluido el huevo, para que pueda crecer más la industria y aprovechar las ventajas de Argentina, hay que buscar mercados en el exterior.

En los últimos años, la industria argentina del huevo se ha desarrollado mucho. Además, el consumo per cápita ha aumentado de forma impresionante.

“Yo creo que una de las principales razones es la baja en el consumo de carne y el mayor conocimiento de la gente de las buenas propiedades del huevo”, dice Juan Kútulas, presidente de Astillas de Plata, en Salta, Argentina.

La carne vacuna, que era la más consumida en Argentina, ha subido mucho de precio, lo cual ha llevado al consumidor a buscar otras proteínas más baratas. Aunque el consumo se ha volcado a las otras carnes, como pollo o cerdo, la situación ha ayudado a que el huevo sea una de las proteínas más consumidas.

El fenómeno del crecimiento se ha producido también gracias a las políticas del gobierno anterior. Al día de hoy, vale prácticamente lo mismo –o un poco más– el huevo de lo que valía el año pasado. Al haber restricciones y limitaciones, como con la exportación de maíz y soya, les permitió a los productores de huevo – a costa de los agricultores –, comprar el grano muy barato. De esta forma, esto junto con un tipo de cambio muy bajo, no permitía tampoco exportar a buen precio los granos.

Cambios y reacomodos

Hoy en día, ha cambiado totalmente el panorama.

“Yo creo que estamos en el momento de reacomodo” dice Kútulas. “Subieron fuertemente los granos, sobre todo el maíz”.

Desde el día de la transición de gobierno el pasado 15 de diciembre, el aumento ha sido evidente. La soya también subió, aunque la retención de exportación bajó solo en 5 puntos del 35 por ciento que tenía; subió el dólar de 9.70 a 14.40 pesos argentinos, es decir, un 50 por ciento. No obstante, esta situación a su vez va a favorecer las exportaciones.

La recuperación de las políticas pasadas puede llevar su tiempo. En el caso de las empresas productoras de huevo, han perdido clientes porque no convenía exportar este producto, ya fuera en polvo o fresco. Así que habrá que remontar esto.

Comercialización del huevo

En Argentina, el huevo se vende por docena, por cajón de 30 docenas o en bandejas de 30 unidades, salvo las fábricas que industrializan que lo compran por peso, aunque se industrializa poco. La clasificación es por tamaños. Hay una cierta clasificación nacional, pero cada productor pone sus límites y sus máximos variables, porque no hay ninguna legislación que obligue a ello.

“Nosotros tenemos seis tamaños. En las categorías mediano y selección está el 80 por ciento del huevo, entre 55 (gramos) y 64 g el mediano, y de 64 g a 72 g el de selección”, comenta Kútulas.

La empresa Astillas de Plata

Kútulas es presidente de dos granjas: Huevos K y Astillas de Plata. Huevos K, era la empresa producción de huevo con jaulas tradicionales, con galpones antiguos sin automatización.

“Cuando empezamos a reconvertir todo a la parte automática, armamos una empresa nueva, que se llama Astillas de Plata”, dice.

Esta empresa tiene unas 500,000 ponedoras en producción y sigue creciendo, mientras que Huevos K tiene 200,000.

Ubicados en el norte, a 8 kilómetros de la ciudad de Salta, en el departamento Cerrillos, la empresa distribuye en la misma ciudad, en el interior de la provincia y en la vecina Jujuy. Sus ventas son también al por mayor y a terceros que venden a supermercados o a otros mayoristas en Tucumán, Catamarca, Santiago del Estero, Santa Fe e incluso Buenos Aires.

Astillas de Plata produce sus propios granos: maíz y soya. Por esta razón, no han tenido tanto efecto de la volatilidad del mercado. Producen aceite y utilizan la harina de soya resultante en la alimentación de las gallinas. De esta forma, cuentan con un alimento más barato, lo que les da una ventaja competitiva con el resto.

El mercado interno es el límite

La producción de huevo en Argentina necesita crecer. Hoy en día, a pesar del aumento en los granos, no ha subido el huevo. Como se ha reducido el margen de utilidades, la única forma que hay de subirlo es mediante la exportación.

“Todo es cuestión de oferta y demanda”, señala Juan Kútulas.

La Cámara Argentina de Productores Avícolas realiza promociones de consumo de huevo, “Pero yo creo que hemos llegado a un límite que no va a ser fácil de superar, así que tenemos que apuntar a la exportación. Estamos limitados con el mercado interno”.

De poder seguir en crecimiento, va a ser a costa de los productores que van a tener que salir del negocio, aquellos que no se han reconvertido, que aún tienen tecnología antigua.

“Para que eso no ocurra, hay que tratar de exportar, y creo que Argentina tiene que tener una ventaja con respecto al mundo, por los granos más baratos”, comenta el presidente de Astillas de Plata. “Tenemos una ventaja para poder exportar, pero tenemos que lograr acomodarnos y volver a conquistar los mercados y las fábricas de huevo industrializado ”.

Hay empresas de huevo indusrializado que sí exportan, pero no huevo fresco.

Por si fueran pocas las ventajas de Argentina, en sanidad aviar presentan problemas mínimos, por lo que los coloca en un buen estatus.

“Viendo lo que ocurre en el resto del mundo estamos en el paraíso”, termina Kútulas.

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