Sabemos que es imposible tener un ave que resista a todas las enfermedades, ¿Qué podemos hacer? La única solución y la más importante, es implementar un plan sólido de bioseguridad que prohíba o minimice la entrada de los organismos de baja o alta patogenicidad a nuestras granjas.

Tenemos que entender que la bioseguridad no es un gasto extra. Debemos considerar los gastos mínimos de una buena bioseguridad como un gasto fijo y una inversión necesaria que rinda frutos. Si lo analizamos bien, los gastos de una buena y verdadera bioseguridad son fracciones de centavos para producir un kilo de pollo o una docena de huevos. Si se implementan bien, el costo total de los baños, ropa limpia, o desinfectantes son miles de veces menos de lo que pagamos para curar a las aves enfermas o lo que perdemos en ganancias de peso, baja producción, decomisos o pésimas conversiones.

Vamos a discutir brevemente los puntos más importantes de la bioseguridad:

Equipo unido

Toda la cadena de cría de aves debe practicar e implementar los puntos básicos de bioseguridad. Cualquier falta o atención a los detalles puede ser causa de un desafío de campo.

No es un show

No debemos engañarnos. Aquí estamos para producir pollos y huevos de calidad, para que los resultados sean el reflejo de cómo estamos trabajando en nuestras granjas. Si de repente hay un brote de una enfermedad, hay que preguntar a los responsables el porqué. El 99.9% de los casos sucede por la sencilla razón de que alguien quizá no respeta las reglas establecidas por la empresa.

Educación

Todos en la cadena de trabajo, desde los niveles más bajos, hasta la alta gerencia, deben saber la razón de implementar una buena cadena de bioseguridad. El concepto debe estar bien claro para todos. No podemos aceptar las famosas frases de “yo no sabía” o “nadie me dijo”. Todas las instrucciones deben ser bien sencillas, para que nadie tenga dudas. La razón más sencilla de explicarle a todos, es que si no hay bioseguridad, no hay salud, y así no hay ganancias, lamentablemente tampoco trabajo.

Estado de salud

Debemos saber bien qué enfermedades existen en nuestra área y vacunar a las aves contra los virus más frecuentes. Si realmente no se sabe qué está sucediendo en la finca, no introduzcan una vacuna nueva, o cepa más caliente de lo normal. Estas decisiones tomadas sin estudiar y cuando hay pánico, son muy costosas, además de que son muy difíciles de erradicar en el futuro.

Practicar el sentido común

El sentido común nos dice que para poder criar aves sanas, debemos de mantener alejadas a las fuentes de contaminación de los animales. La regla básica es: mientras más limpio el lugar donde crecen los animales, menos riesgo habrá de que ocurran enfermedades. Déjenme explicarles algunos puntos:

Lugar: El éxito de poder mantener a las aves sanas, depende de dónde construimos las casetas de pollos y gallinas. No podemos, bajo ninguna circunstancia, construir instalaciones avícolas cerca de la ciudad, de una carretera o cerca de otra finca que tenga aves u otro tipo de animales. El lugar es el número 1 en importancia en el negocio avícola.

Cerrar la finca bien: La finca que tenga animales debe estar siempre cerrada. Bajo ninguna circunstancia podemos dejar la puerta abierta. Usted como dueño, debe mantener la finca siempre cerrada, si quiere ganar dinero. Asegúrense que no haya mallas rotas o mallas que no sean antipájaros, por donde entren las aves silvestres a los galpones. Absolutamente, no debe permitirse criar las aves al aire libre, ya que aumenta el riesgo de contacto de las aves con las aves migratorias que normalmente pueden ser portadoras de virus patógenos de Newcastle e influenza aviar.

Instalar letreros: Se tienen que poner letreros llamativos a la entrada de cada finca, que indiquen que el lugar es privado y que nadie tiene permiso para entrar, sin autorización previa. En muchos lugares que he visitado, veo que hay letreros, pero están totalmente borrados o son difíciles de leer o hay letreros bonitos pero la puerta está abierta, lo que es una invitación a que todos entren.

Evitar visitantes: Traten de disminuir las visitas al mínimo posible. Hasta los supervisores no deben entrar todos los días. Cada vez que entre un visitante, hay riesgo de una enfermedad. Nosotros no sabemos dónde ha estado el visitante antes de visitar la finca. Esto es más cierto para los vendedores de equipos o medicinas que visitan varias granjas, empresas o hasta varios países en poco tiempo, para dar apoyo técnico a sus clientes. Estas visitas no deben realizarse, o usted debe exigir a los visitantes que visiten otras empresas por lo menos de 5-10 días antes de su llegada a las fincas, o simplemente conversen en las oficinas.

Utilizar ropas adecuadas: Bajo ninguna circunstancia debe usted ir a visitar fincas con ropa de calle. A la entrada de la finca debe cambiarse de ropa y ponerse overoles y botas de caucho. No use bolsas plásticas delgadas arriba de los zapatos de la calle. Deben ser realistas y no engañarse a ustedes mismos. Cada overol debe usarse solamente una vez, sin excepción. Recuerden que si visitaron una finca enferma, este overol, a pesar de que se ve bonito y limpio, está cargado de millones de microorganismos patógenos para transmitir una enfermedad a una finca sana.

Utilizar baños: En las operaciones que crían gallinas comerciales o reproductoras, las cuales viven más de un año, es muy común utilizar el baño a la entrada principal y a la entrada de cada finca. Por ejemplo, recientemente visité dos fincas de gallinas comerciales en las que tuve que bañarme 8 veces. Recuerden que tienen que bañarse para entrar y para salir, para no llevar enfermedades de una a otra finca. Muchas granjas de pollos de engorde están implementando los baños para restringir las visitas y tener una bioseguridad más rigurosa.

Lavado de vehículos: Es muy importante instalar varios equipos de lavado de vehículos para los camiones y camionetas de alimento, mantenimiento, supervisores, etc. antes de que entren al área de las fincas. Los baños deben de arrojar agua con suficientes desinfectantes (formalina y amoniaco) y a suficiente presión a todos los lados del vehículo.

Lavar botas: Antes de entrar en cualquier finca, se deben lavar y desinfectar las botas con un cepillo fuerte. Es aconsejable lavar las botas con agua común antes de desinfectarlas, y quitar la materia orgánica.

Préstamos de equipos: Traten de no prestar equipos de una finca a otra, pero si es necesario, antes de llevárselos, lávenlos y desinféctenlos bien.

Vacunar bien: Muchas veces ignoramos este trabajo tan importante y no hacemos una vacunación adecuada. Esta función es parte integral de una buena bioseguridad, y si no la hacemos bien, estamos en la suposición de que las aves están protegidas, aunque en verdad no lo están, por lo que en consecuencia van a ser susceptibles a un desafío de campo.

Equipos de vacunación: Muchas empresas todavía utilizan equipo de vacunación con el que tres o cuatro personas pasan de una finca a otra para vacunar a las aves. Esto es muy peligroso, esta gente puede ser la causa de problemas y ser portadores de enfermedades. Si tienen un equipo de vacunación así, elimínenlo inmediatamente.

Verifiquen el trabajo de limpieza: Siempre va a ser una buena práctica verificar si de verdad estamos haciendo un buen trabajo de limpieza. Esto podemos hacerlo haciendo pruebas sencillas de cultivos. Si las placas de cultivos indican que hay mucha contaminación, sabemos que la limpieza no fue adecuada, por lo que debemos realizar la prueba de nuevo. Estas placas son muy baratas y pueden utilizarse en las fincas, plantas de incubación, planta procesadora de huevos, además de que su interpretación es muy rápida.

Finca enferma: Si se encuentran una finca enferma, no la escondan. Tienen que avisarle a todos y ponerla en zona de alerta roja. Evite visitarla o disminuya las visitas. De esta finca no se debe ir a otra, así que déjela a lo último.

Primero, las fincas de aves jóvenes: Esta es una regla básica y todos sabemos que no debemos violarla. Sin embargo, sabemos que en la práctica no implementamos esto; por razones de distancia y pereza la olvidamos y visitamos las fincas sin orden de edad: de las aves más jóvenes a las más viejas.

Fincas de pollos, reproductoras, ponedoras: Si la empresa en la que se trabaja tiene varios tipos y clases de aves, usted tiene la responsabilidad de visitarlas todas. Debe organizar bien en la agenda qué fincas se deben visitar en un día y no mezclarlas. Por ejemplo, es mucho más efectivo visitar las fincas de las reproductoras los lunes, y el resto de la semana las distintas fincas de pollos y gallinas comerciales.

Planta de proceso y alimento: Estos dos lugares son visitados por camiones que han estado en todo el país, y en muchas fincas, por lo tanto son fuentes de contaminación. Usted debe hacer una programación de cómo los camiones van a llevar alimento a las fincas, o a realizar la cosecha de pollos. Estos camiones deben desinfectarse al salir de ambas plantas y deben lavarse bien a la entrada de las fincas. Con esta práctica, posiblemente no vamos a eliminar todos los microorganismos, sin embargo, podemos disminuir el riesgo de un brote y lo más importante, establecer algún tipo de disciplina.

Utilizar el desinfectante correcto: He visitado muchos lugares que hacen mucho esfuerzo en desinfectar y limpiar, pero siempre siguen con problemas de salud y bajos rendimientos. Al investigar, vemos que la razón es que no se utilizaron los desinfectantes adecuados; eran baratos o usaron una dosis muy baja para ahorrarse dinero. A esto se le llama “lo barato sale caro”. Tengan cuidado en usar la dosis correcta, que el producto tenga el ingrediente activo para la situación en particular, y que lo estén mezclando bien a la dosis correcta.

Conclusión

Yo no he visto ningún otro producto, como el de la implementación de un programa sólido de bioseguridad, que rinda millones en corto tiempo. Solamente hay que seguir las reglas básicas y utilizar el sentido común. Es mucho más fácil manejar aves sanas que aves enfermas que no rinden.