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Es importante que el corte de pico esté bien hecho
on July 22, 2009

Control de Salmonella enteritidis en ponedoras comerciales

La Salmonella enteritidis se puede transmitir mediante el contacto con heces de aves infectadas, pero se ha demostrado un alto beneficio económico asociado a la vacunación para controlar el problema.

La Salmonella entérica serovar Enteritidis (SE) se caracteriza por su alta capacidad de transmisión transovárica, constituyéndose como el principal serotipo asociado a infecciones en humanos ocasionadas por el consumo de huevos o subproductos contaminados. Estudios realizados por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos han logrado demostrar la presencia de SE en el medio ambiente de las casetas de ponedoras comerciales. Igualmente, han demostrado una mayor concentración de SE en unidades de jaulas elevadas, de edades múltiples y con sistemas automáticos comunes de recolección de huevos.

Sin embargo, el riesgo de infección en humanos se ha logrado disminuir mediante el desarrollo e implementación de programas de evaluación de calidad de huevos comerciales. Dichos programas involucran una serie de medidas entre las cuales se encuentran:

  • Monitoreo periódico desde las líneas genéticas puras hasta las líneas comerciales con el fin de evitar la posible transmisión vertical de SE.
  • Implementación de medidas estrictas de bioseguridad para limitar la posible introducción de SE a las granjas, tales como:
    • Limpieza y desinfección adecuada de las instalaciones avícolas.
    • Control de roedores y otros vectores reservorios de la infección.
    • Control de calidad de los insumos y de alimento terminado mediante tratamiento calórico y ácidos orgánicos.
    • Lavado y desinfección de huevos comerciales con el fin de eliminar posibles desechos de materia fecal.
    • Refrigeración permanente de huevos comerciales a temperaturas entre los 4°C y 7°C.
  • Establecimiento de tiempos máximos de consumo de huevos comerciales (hasta 21 días posteriores a la postura).
  • Implementación de programas de vacunación en ponedoras comerciales.
  • Auditorias independientes para evaluar la efectividad de los programas mencionados anteriormente.

Epidemiología

Debido a su elevada capacidad de transmisión vertical, el programa nacional de mejoramiento avícola de los Estados Unidos (de sus siglas en Inglés NPIP) ha incorporado programas de certificación de SE en lotes de reproductoras e incubadoras. La SE, al igual que los más de 2.400 serotipos pertenecientes al género Salmonella, se puede transmitir mediante el contacto con heces provenientes de aves infectadas. Posterior a la infección se presenta la colonización del tracto gastrointestinal y la excreción intermitente en el medio ambiente. La contaminación indirecta de las aves se puede producir igualmente mediante el contacto con equipo y bandejas de huevo contaminados provenientes de otras granjas. La presencia de edades múltiples y de roedores en las granjas sirven como reservorio y fuentes de multiplicación de SE, constituyendo un riesgo permanente de diseminación de la infección entre galpones y lotes de ponedoras comerciales.

La colonización del tracto gastrointestinal de las aves no constituye un riesgo inminente de contaminación en humanos debido a la remoción de bacterias presentes en la cáscara de los huevos mediante prácticas rutinarias de limpieza y desinfección. Sin embargo, la contaminación interna mediante la transmisión pasiva de SE a través de los poros o fisuras presentes en la cáscara de los huevos es probable y constituye un riesgo inminente de contaminación en humanos. Los problemas potenciales de salud pública se presentan cuando las ponedoras comerciales se encuentran inmunosuprimidas o son sometidas a condiciones de estrés.

Bajo dichas condiciones, se observa un estado de bacteremia, con la presencia de SE en órganos internos tales como el hígado, bazo, ovario y oviducto. Al presentarse una colonización del tracto reproductor, una proporción de los huevos pueden contener SE, aunque a una concentración baja, tal vez de algunos cientos de bacterias. Un almacenamiento prolongado de los huevos comerciales, especialmente bajo condiciones de temperatura superiores a los 10°C, traerá como consecuencia la multiplicación de SE a niveles lo suficientemente elevados para ocasionar infección en los consumidores.

Entre aquellos factores que contribuyen a la diseminación sistémica de SE a partir del tracto gastrointestinal se incluyen el estrés asociado al inicio de la postura y al mantenimiento de niveles de postura elevados entre las 20 y 35 semanas de edad. El replume o pelecha constituye el segundo período de mayor preocupación con respecto a la posible contaminación de huevos comerciales por SE. La transición entre el inicio del replume mediante el retiro del alimento a prácticas tales como la reducción del contenido energético de las dietas ha reducido el riesgo de infección sistémica. Sin embargo, la reducción en el consumo de alimento, el cambio en la consistencia de las dietas, la alteración de la flora intestinal y los cambios fisiológicos pueden predisponer a los lotes de aves a la diseminación de SE desde el tracto intestinal al tracto reproductor.

Bajo condiciones comerciales, es imposible prevenir completamente la infección de los lotes por rutas indirectas. Sin embargo, mediante el establecimiento y la implementación de prácticas adecuadas de bioseguridad, se disminuye el riesgo de introducción de SE en los lotes.

Las consecuencias económicas asociadas a infecciones por SE pueden ser considerables, en especial si resultan en infecciones en humanos, y se logra determinar por parte de instituciones de salud pública la empresa o granja en la cual se originó la infección. Por tal motivo, es importante la implementación de programas de vacunación en ponedoras comerciales. En el Reino Unido, la implementación de programas de vacunacion en ponedoras comerciales es de uso obligatorio y constituye una parte importante del programa de calidad de huevos destinados al consumo humano (conocido como Lion Quality Code). Mediante la vacunación de las ponedoras comerciales se ha logrado una disminución significativa en el número de infecciones asociadas al consumo de huevos contaminados por SE.

Vacunación contra SE

Las evaluaciones financieras han demostrado un alto beneficio económico asociado a la vacunación contra SE. Estudios científicos han demostrado las bondades de las vacunas vivas e inactivadas frente un posible desafío de campo. Entre dichos beneficios encontramos una reducción en la invasión de órganos internos y excreción de SE en las heces y una disminución en la transmisión horizontal y vertical.

En la actualidad, se encuentran disponibles vacunas vivas atenuadas de SE en varios países de Latino América. Las vacunas vivas atenuadas han sido desarrolladas mediante manipulaciones genéticas o metabólicas, alterando su patrón de resistencia a antibióticos específicos y su capacidad de replicación. Las vacunas vivas atenuadas invaden y colonizan el tracto gastrointestinal, compitiendo con cepas de campo por receptores de adhesión localizados en los enterocitos (células localizadas en el borde de las vellosidades intestinales). Sin embargo, la baja capacidad de multiplicación y diseminación a órganos internos, permite la eventual eliminación de la cepa vacunal por parte del sistema inmune de las aves.

Igualmente, las cepas vacunales de SE se caracterizan por no interferir con las pruebas rutinarias de diagnóstico empleadas para detectar infecciones por SE. La cepa vacunal de SE se caracteriza por su susceptibilidad a la eritromicina y resistencia a la estreptomicina y rifampicina, mientras que las cepas de campo presentan un comportamiento totalmente opuesto frente a dichos antibióticos.

Debido al grado de atenuación, las vacunas vivas de SE se pueden administrar en agua de bebida o por aspersión en aves de hasta un día de edad. La introducción de las cepas vacunales en el tracto gastrointestinal de los pollitos dentro de las primeras 48 horas posteriores al nacimiento resultan en:

- Colonización del tracto intestinal.

- Desarrollo de una protección temporal a partir de pocas horas después de la vacunación.

- Inicio del desarrollo de inmunidad protectiva de tipo celular.

La administración de vacunas vivas a edad temprana es importante principalmente en pollitas durante las primeras 3 semanas de edad. Durante esta etapa, la flora gastrointestinal normal de las aves no se encuentra completamente establecida, siendo incapaz de competir contra las cepas de Salmonella presentes en el alimento o en el medio ambiente de los galpones. Una práctica común consiste en la administración de antibióticos en asociación con la vacuna de Marek al día de edad. Dichos antibióticos pueden ejercer un efecto negativo en algunas cepas vacunales, por lo cual es importante consultar con la empresa de biológicos acerca de la incidencia de ciertos antibióticos sobre la viabilidad de la cepa vacunal. La vacunación al día de edad no presenta efectos adversos en pollitos de buena calidad. Sin embargo, es importante garantizar una temperatura adecuada después de la vacunación y durante su transporte a las granjas. La administración sucesiva de vacunas vivas de SE estimula el desarrollo de una inmunidad local y celular. Igualmente, el desarrollo de una inmunidad sistémica para proteger el tracto reproductor frente a una posible bacteremia.

Las vacunas inactivadas en emulsiones oleosas, desarrolladas por primera vez en la década de 1980, constituyen igualmente una parte importante en los programas de protección contra SE. Las vacunas inactivadas contienen por lo general varios fagotipos de SE que estimulan la producción de inmunoglobulinas tipo G. Las inmunoglobulinas circulantes tipo G disminuyen el riesgo de contaminación de órganos internos por SE, y al ser depositadas en la yema de los huevos en el oviducto, suministran algún grado de protección contra posibles bacterias de SE incorporadas en los huevos proveniente de ponedoras infectadas. Las vacunas inactivadas contra SE se administran por vía subcutánea, como único antígeno o en asociación con el virus de bronquitis infecciosa o de la enfermedad de Newcastle.

Programas de vacunación

Las vacunas vivas atenuadas se pueden administrar mediante aspersión en la incubadora o en agua de bebida en la granja. Con el fin de colonizar el tracto intestinal de las pollitas a una edad en la cual no se encuentra aún una flora bacteriana normal completamente establecida, se recomienda una primera vacunación durante los primeros 3 días de edad. En programas de vacunacion empleando únicamente vacunas vivas, se recomienda una segunda vacunación alrededor de las 6 semanas de edad en el agua de bebida seguida por una tercera vacunación entre las 12 y 14 semanas de edad, anterior a la transferencia de las pollonas a las granjas de producción. Este programa se recomienda para aquellos lotes de ponedoras que serán enviadas a granjas de producción bajo estrictas medidas de bioseguridad y sin historia previa de infección por SE.

Un programa alterno consiste en el uso de vacunas vivas e inactivadas. Por ejemplo, el uso de dos vacunas vivas (al día de edad y a las 6 semanas) seguido por una (16 semanas) o dos (12 y 16 semanas) vacunas inactivadas. Este programa permite el desarrollo de los diferentes tipos de inmunidad, local, humoral y celular. El desarrollo de anticuerpos circulantes (inmunidad humoral) suministra protección de los órganos internos, incluyendo el ovario y oviducto contra una posible infección sistémica por SE.

Durante los periodos de replume, se recomienda una vacunación adicional empleando vacunas vivas atenuadas o vacunas inactivadas.

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