La alta tasa de producción de huevos, lograda por los avances en genética, aunado a el alojamiento de las gallinas en jaula que permite obtener huevos limpios fuera de contacto con el excremento y del suelo, lo anterior se ha conseguido merced del uso de jaulas que evitan que las gallinas no obtengan ningún nutriente que no sea del alimento.

Ocasionalmente estas gallinas de alta producción -prácticamente un huevo diario- durante una buena parte de su vida productiva, muestra parálisis cuando está durante el pico de producción. Esta condición es causada por una fractura de las vértebras que subsecuentemente afecta la médula espinal. Esta fractura se debe a que se perjudica el intercambio constante del calcio ocasionado por la elevada excreción del calcio hacia el cascarón del huevo. Ya que las reservas de depleción del hueso medular requiere de utilizar el hueso cortical como fuente de calcio para el cascarón. Esta condición es muy raro de observar en aves en suelo; lo que sugiere que las gallinas en jaula tienen poca actividad física o ejercicio; esto puede ser un factor predisponente.

Conceptos básicos

Cualquier deficiencia nutricional tiende a inhibir el crecimiento y formación del los huesos. Sin embargo son tres los más importantes; calcio, fósforo y vitamina D en la correcta formación y estructura de los huesos. Los otros seis nutrientes; manganeso, colina, ácido pentatónico, biotina, zinc, y niacina, también pueden limitar el correcto crecimiento de los huesos.

Al calcio, fosforo y vitamina D es muy importante de considerarlos como un paquete de nutrientes por la fuerte interacción de ellos. La deficiencia de calcio y deficiencia de vitamina D es prácticamente indistinguible en algunas circunstancias porque la vitamina D es necesaria para la absorción del calcio. Una deficiencia de vitamina D ocasiona que no se absorba el calcio lo que causa síntomas de deficiencia de calcio.

Vitamina D

El aceite de hígado fue el primer tratamiento contra el raquitismo, y el aceite de hígado de pescado es una excelente fuente de vitamina D; este último contiene desde 50 hasta 50,000 UI de vitamina D por gramo. El huevo y la leche contienen cantidades considerables de vitamina D.

La luz fluorescente (pero no la incandescente) proporciona entre 230 y 300nm lo que se requiere para convertir la 7-dihidrocolecalciferol (provitamina D3 en vitamina D3), obviamente las aves que están más cerca de los puntos de luz (bombillas) son las que más conversión a vitamina D3 van a recibir. Los factores que afectan la efectividad de la luz solar para convertir el 7-dihidrocolecalciferol a colecalciferol incluye la latitud geográfica, condiciones atmosféricas, presencia de nubes, polvo, "smog" y vidrios entre el sol y la piel del ave. Los pigmentos de la piel obscura interfieren con la conversión de 7-dihidrocolecalciferol a vitamina D3 - esta conversión se lleva a cabo en la piel.

La alta dosis de vitamina D puede ocasionar en una permanente deposición de minerales en las arterias, corazón, pulmones y riñones. Una hipervitaminosis D se caracteriza por un hipercalcemia que antecede a varios padecimientos hasta la muerte. Las gallinas pueden pasar los excesos de vitamina D a los huevos.

Calcio

Cuando las aves se crían en casetas se les debe proporcionar fuente extra de calcio en la dieta.

Las fuentes de carbonato de calcio son la piedra caliza, concha de ostra, cascarón de huevo, caparazón de moluscos.

En la roca caliza a menudo se encuentran cantidades altas de magnesio (lo que ocasiona que contengan menos calcio). Cuando el calcio se proporciona en finas hojuelas, se absorbe mejor. Muchas de las fuentes de fósforo, contienen altas cantidades de calcio.

En las gallinas, la importancia radica en la formación del cascarón del huevo. El huevo pasa alrededor de 20 horas en el útero (cámara cascarógena) donde se forma el cascarón. El cascarón está formado prácticamente por carbonato cálcico.

La mayor parte de la calcificación del cascarón tiene lugar durante la noche; cuando las gallinas no están comiendo. Consecuentemente una parte de la absorción del calcio para la formación del cascarón, proviene del hueso medular y de los remanentes de alimento que se encuentran en el tracto gastrointestinal.

Las partículas grandes de calcio se administran en alimento para ayudar a la formación del cascarón durante la noche. Ellas son retenidas en la molleja y proveen algo de calcio que va directamente del tracto intestinal a la sangre y de allí a las glándulas cascarógenas del útero durante la noche que es cuando se está formando el cascarón; las partículas finas de calcio se absorben mucho más rápido durante el día y se transportan por la sangre a las reservas del hueso medular; por lo tanto durante la noche el calcio del hueso deberá se reabsorbido a la sangre y ser transportado a la glándulas cascarógenas.

Cuando las gallinas se alimentan con una dieta deficiente en calcio y cuando disminuyen las reservas e calcio en el hueso medular se afecta el ovario y se suspenderá la producción de huevo o la gallina iniciará el consumo del calcio cortical debilitando el hueso, para poder seguir produciendo huevos con cascarón, esto se observa en los huesos de las costillas, las cuales se debilitan significativamente, volviéndose extremadamente frágiles. También en los huesos de las vértebras. Las ponedoras continúan su producción de huevos a costa de sus reservas corporales, quedando echadas sobre sus tarsos, dando la impresión de "fatiga", denominándose fatiga de jaula.

Una vez que las gallinas inician su producción de huevo, los requerimientos de calcio aumentan 300% y las reservas son movilizadas para atender la tremenda demanda de calcio para formar el cascarón. Los signos de deficiencia de calcio en las gallinas son similares a los signos de deficiencia de vitamina D.