La laringotraqueitis es una enfermedad aguda del aparato respiratorio superior de los pollos causada por el virus del herpes, que se caracteriza por disnea (dificultad de respirar), conjuntivitis, mortalidad y pérdida del desempeño. La mayoría de los brotes en EUA están causados por virus similares a las vacunas CEO, de ahí el nombre de "laringotraqueitis vacunal" (LTV). El uso de vacunas CEO en la población de aves adultas dentro de las zonas de crianza de alta densidad tiende a mantener el virus alrededor que tiene el potencial de infectar a la población susceptible de aves más jóvenes (pollo de engorda).

Signos clínicos y lesiones

En pollo de engorda, la enfermedad se caracteriza por la conjuntivitis, secreción espumosa en los ojos y párpados con adherencias (costras). Puede llegar a observarse salpicaduras de sangre en las plumas, paredes y equipo de la caseta. Las alas pueden estar manchadas, ya que a menudo las aves infectadas se limpian los ojos y ventanas de la nariz en ellas. Presentan también una profunda depresión y las aves pueden mostrarse renuentes a comer o a moverse. Tienen dificultad para respirar, extienden el cuello para respirar y hay un pitido característico de tono alto (estertor traqueal) que producen las aves afectadas al intentar despejar las vías respiratorias.

La mortalidad aumenta a diario conforme se propaga lentamente la enfermedad dentro de la caseta afectada y también a las adyacentes. Al hacer la necropsia, las lesiones características son la conjuntivitis y una traqueitis de catarral a fibrinohemorrágica. La cavidad abdominal generalmente está libre de lesiones durante la fase aguda, pero las complicaciones bacterianas pueden seguir días después del inicio de los signos clínicos que resultan en la participación del sistema respiratorio bajo, que incluye a los sacos aéreos. Sin embargo, en ausencia de complicaciones, la LTV es básicamente una enfermedad del sistema respiratorio superior, sin que participen los pulmones y sacos aéreos. En reproductoras y ponedoras, los signos clínicos son similares, si bien es cierto que los exudados traqueales y de la laringe tienden a contener más fibrina. La producción de huevo por día por gallina puede disminuir temporalmente durante la evolución aguda de la enfermedad, debido a la mayor mortalidad y al menor consumo de alimento y agua.

Diagnóstico

La enfermedad se diagnostica con base en los signos clínicos, lesiones macroscópicas y microscópicas, así como pruebas de detección del virus. La histopatología revela lesiones típicas que consisten en células sinciciales en el epitelio conjuntival o traqueolaríngeo, y presencia de cuerpos de inclusión intranuclear en las células epiteliales de la tráquea y párpados. La prueba directa de anticuerpos fluorescentes es rápida y precisa, lo que la hace útil durante brotes. También pueden ser útiles para la detección del virus la PCR, inmunohistoquímica y el aislamiento del virus. La serología está limitada en el diagnóstico de la LTV.

Características del virus

El virus del herpes que causa LTV o LTI es sensible al calor y desinfectantes. El período de incubación de la enfermedad es largo, lo que contribuye a la propagación, ya que pueden estar infectadas las aves y no mostrar signos clínicos por 6-12 días. El virus se propaga a través de secreciones respiratorias que contaminan jaulas, equipo y ropa. El virus se puede también propagar mediante el viento y los camiones que acarrean aves vivas infectadas. Las altas concentraciones de granjas en una zona a menudo contribuyen a la propagación. En las fuentes de virus se incluyen a las aves afectadas y portadoras, y entre ellas a las parvadas de traspatio. Las aves enfermas y las vacunadas son portadoras de por vida, las cuales pueden excretar el virus en cualquier momento, especialmente después de períodos de estrés, tales como el transporte.

Una vez que una de las aves portadoras queda sometida a la inmunosupresión, estrés o la disminución natural de la inmunidad inducida por la vacuna, la infección del virus puede recrudecerse, lo que significa que el virus (que hasta ese momento ha permanecido latente) empieza a replicarse y a inducir signos clínicos. Los virus vacunales propagados en embriones de pollo pueden revertirse a virulentos a través de pasos entre aves. Cuando uno de estos virus infecta a una parvada susceptible, lentamente se propaga dentro de ésta, lo que aumenta la patogenicidad y posiblemente conduce a la enfermedad, en toda la extensión de la palabra. Cuando se introduce el virus a una parvada de pollo de engorda por la vacunación, se puede propagar dentro de ésta y llevar a reacciones graves imposibles de distinguir de la enfermedad, especialmente si no se aplicó bien la vacuna. De esta forma, es fundamental que la cobertura de la vacuna sea excelente, para que no se le dé la oportunidad al virus vacunal de "entrar en calor" al pasar de aves vacunadas a las que por alguna razón se saltaron y no se vacunaron. Las aves vacunadas o las que se han recuperado de la enfermedad son portadoras de por vida, de tal forma que pueden dispersar el virus durante períodos de estrés. A veces, estas aves son la fuente de virus para los brotes.

Vacunación

La enfermedad en reproductoras y ponedoras se controla mediante la vacunación durante la fase de crianza de pollonas. La aplicación individual de vacunas de origen de embrión de pollo (CEO), de origen de cultivo de tejidos (TCO) o recombinantes (REC) generalmente conduce a una inmunidad duradera en las aves. Las vacunas CEO tienden a revertirse a virulencia a través de pasajes entre aves cuando no se aplican adecuadamente, y por lo tanto necesitan ser muy buenas las técnicas de vacunación. Las vacunas TCO sólo se pueden administrar por gota en el ojo para obtener una protección adecuada. Las vacunas recombinantes son prometedoras, porque protegen a las aves sin propagar más virus vivo en las parvadas.

Durante un brote en pollo de engorda, llega a ser necesaria la aplicación en masa de vacunas CEO para poder proteger a grandes cantidades de pollos de forma simultánea. Sin embargo, aunque las vacunas CEO pueden ser eficaces en prevenir la enfermedad, pueden causar reacciones graves que conducen a problemas de desempeño si no se aplican correctamente, o si se administran de manera concomitante con la enfermedad en pollos, o si se administran por métodos de aplicación masiva en aves de más de 3 semanas de edad. Se espera que la protección de la vacunación dure 20 semanas o más. Bajo la mayor parte de las circunstancias, no es necesaria la revacunación; la protección es adecuada para la vida económica de los pollos de engorda y reproductoras, y al menos durante el primer ciclo de postura de las ponedoras comerciales.

Programas de control

Muchas áreas tienen en funciones programas de control de LTV de la industria. Es de importancia fundamental que todas las aves dentro de una zona geográfica dada sigan los mismos programas todo el tiempo, para que puedan tener éxito. Tales programas de control de la industria funcionan bien para mantener bajo el número de casos, pero no siempre controlan rápidamente los brotes.

Estos programas incluyen lo siguiente:

Es importante recordar que los pollos adultos vacunados son portadores del virus. Tales aves se transportan junto con aves susceptibles o si por alguna razón entran en contacto directa o indirectamente con aves susceptibles, pueden diseminar virus infecciosos e infectar a la población susceptible. Los machos jóvenes vacunados de repoblación podrían también diseminar el virus e infectar indebidamente gallinas vacunadas. En contraste, las gallinas viejas que diseminan virus pueden indebidamente infectar machos jóvenes vacunados que se usan en repoblación. Las aves portadoras a menudo sirven de fuente del virus, particularmente cuando se venden y entran en contacto directo con aves susceptibles.