En poco más de un año desde que comenzó, parece que se ha terminado la luna de miel entre los Estados Unidos y el etanol. Cada vez más se oyen quejas y críticas sobre la industria de etanol en EUA de diferentes grupos además de que la industria está sintiendo los efectos de una sobreproducción de etanol.

¿Esto quiere decir que se va reducir la demanda de la industria de etanol de maíz? Parece que sí. ¿Entonces, van a bajar los precios del maíz y otros granos? Definitivamente no, debido a la alta demanda de maíz en todo el mundo.

La luna de miel con el etanol fue principalmente con el gobierno y con los ambientalistas. El Presidente Bush ha hecho varias declaraciones indicando que quiere que crezca la producción de etanol. La motivación es en parte para proteger el ambiente, pero más que nada para reducir la dependencia del país en el petróleo.

Por eso, se ha llevado a cabo una gran expansión de la industria del etanol, impulsada en parte por subsidios y exenciones de impuestos. La industria de etanol recibe subsidios para producir, mientras que la industria petrolera recibe exenciones de impuestos cuando añade etanol al combustible. Esos subsidios y exenciones están recibiendo muchas críticas y algunos miembros del congreso están haciéndole caso a las críticas.

En forma interesante, se ha formado una alianza no esperada: los productores agropecuarios (quienes sienten el impacto directo de los precios más altos del maíz), comenzaron a coordinar sus esfuerzos en contra del etanol junto con la industria petrolera. Parece raro, dado que la industria petrolera recibe exenciones por usar etanol, pero ésta prefiere usar otros aditivos hechos a base de petróleo, y no el etanol. Las grandes empresas fabricantes de alimentos también se han unido a la campaña antietanol, dado que sus costos de producción también han subido.

Hasta el movimiento ecologista se ha vuelto en contra del etanol, al entender que el etanol es un combustible que contamina el ambiente. Además, se ha "descubierto" otro hecho, que la producción de etanol usa grandes cantidades de agua, un recurso limitado, y hasta puede afectar la calidad del agua. De todas las fuentes que se pueden usar para fabricar biocombustibles maíz, caña de azúcar, soya, canola, fuentes celulósicas el etanol a base de maíz es la menos eficiente y el que menos beneficia al ambiente.

Lo que además el etanol tiene en contra en este momento, no obstante las otras quejas, es que se ha saturado el mercado estadounidense. Para este año se espera que la capacidad de la industria estadounidense será de 12 mil millones de galones, mientras que la demanda está por debajo de los 7 mil millones de galones al año.

El etanol llegó a sus precios pico a mediados del 2006, cuando la industria petrolera estaba pagando $5 US el galón y la industria de etanol estaba ganando $2.30 por galón. Actualmente la industria petrolera compra el etanol a $1.85 el galón, y la industria de etanol sólo gana 25 centavos por galón.

Por eso existe legislación pendiente en el Senado de EUA que requeriría que la industria petrolera usara 36 mil millones de galones de combustibles renovables para el 2022, con 15 mil millones de estos de etanol. Es posible que se va a aprobar esta legislación, no obstante las fuerzas antietanol.

Pero el etanol también ha recibido, y sigue recibiendo, comentarios muy positivos. En el 2004 un grupo de científicos de la Universidad de Princeton hicieron una evaluación muy realista de cómo detener el efecto estufa que está afectando al mundo. En esta evaluación, los científicos crearon una lista de 15 cuñas, y si todas estas se implementaran, para el año 2057 se reducirían significativamente las emisiones de carbono a la atmósfera. Una de estas cuñas, fue de aumentar la producción de etanol en 50 veces la capacidad actual. Para lograr esto se necesitaría usar la sexta parte de las tierras cultivables del mundo.

La revista AgriMarketing en EUA acaba de nombrar al etanol como el Producto del Año, 2007. Este premio se le otorgó al etanol por varias razones, incluyendo un "renacimiento" agrícola y rural, y además por haberse hecho campañas publicitarias muy buenas, que le dieron una marca a un comodity (maíz) que por su parte crearon más aceptación y demanda.

Uno de los argumentos más básicos en contra la producción del etanol, y otros biocombustibles, es que se está usando el alimento como combustible. Muchos expertos tienen problemas con este concepto. Aun sin el uso de granos para biocombustibles, la demanda mundial de estos granos sigue muy alta y por eso sería mejor usarlos como alimentos y no combustibles.

La demanda mundial de granos, especialmente en países en desarrollo, sigue alta, y siempre hay problemas de sequía en diferentes partes del mundo, que presiona aun más las cantidades disponibles para la exportación.

Lo que se está escuchando más y más es la "popularidad" del etanol celulósico: etanol hecho a base de pastos, aserrín, residuos agrícolas, hasta basura. Obviamente es muy popular la idea de crear combustibles de los desechos y de pastos que pueden crecer en tierras marginales. El problema es que esta tecnología todavía no existe. Hay plantas piloto para investigar el tema, pero no existen plantas de producción. Este es posiblemente el futuro del etanol, pero para el presente, no tendrá un impacto.

Para resumir, parece que el "encanto" del etanol ha desaparecido. Más que nada las fuerzas del mercado podrán reducir el uso del maíz para el etanol. Por eso se están intentando aprobar leyes para incrementar el uso del etanol en Estados Unidos. Sin embargo, aún si se reduce el consumo de maíz por la industria etanolera, las presiones del mercado seguirán altas para el maíz, y por eso no se debe esperar una reducción en los precios de esta materia prima en el futuro cercano.

Nota del editor:   Después que este artículo se envió a la imprenta, el Presidente Bush firmó la ley de Independencia y Seguridad Energética de 2007, que entre otras cosas,  establece una Norma de Combustibles Renovables obligatoria, que exige que los productores de combustibles usen al menos 36 mil millones de galones de biocombustibles para 2022. La ley representa un aumento de casi cinco veces los niveles actuales. La ley comienza en 2008: lo que era un requisito de 5.4 mil millones de galones de etanol en 2008 ahora ha subido 9 mil millones de galones. IA