Uso de fitasa en dietas para pollos adicionadas con afrechillo de arroz 

Por: JO Azcona, CI Gallinger, IIC Bernigaud, BF Iglesias, MJ Schang, Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, Argentina. 

En la Argentina el afrechillo de arroz no constituye un ingrediente común de las raciones pero en épocas de crisis (alto precio del maíz) la industria avícola ha recurrido a su utilización. La inclusión no se ha realizado a niveles superiores al 12% dado que en la práctica se han observado efectos negativos sobre el desempeño de las aves por la presencia de factores antinutricionales.

Gallinger et al. (2004) evaluando afrechillo de arroz demostraron que un nivel superior al 20% de inclusión de afrechillo afecta negativamente el desempeño y la mineralización ósea.

Una de las principales desventajas para la incorporación de afrechillo de arroz en las dietas es la inestabilidad de su aceite, debido a la rápida hidrólisis del mismo con su posterior oxidación. Si bien algunas investigaciones (Sayre & Saunders, 1990) afirman que los niveles de vitamina E presentes en el afrechillo evitan esta última etapa (rancidez oxidativa), no ocurre lo mismo con la rancidez hidrolítica. El efecto negativo de la acidez (rancidez hidrolítica) sobre el valor nutricional del alimento y la aceptabilidad por parte de las aves es discutido (Farrell, 1994; Wiseman et al., 1991), no así el efecto perjudicial de las grasas peroxidadas en el desempeño animal (Dibner et al., 1996).

Otro factor antinutricional a tener en cuenta es el alto contenido de fósforo fítico, surgiendo así diversos estudios para superar esta limitante. Ravindran et al. (1999; 2001) y Sebastian et al. (1997) han estudiado el efecto del uso de enzimas exógenas en la mejora de la disponibilidad de diferentes nutrientes en este tipo de raciones.

El objetivo de este estudio fue evaluar el uso de una fitasa comercial en raciones de pollos con afrechillo de arroz para mejorar su valor nutritivo y poder así incrementar su nivel de inclusión en las raciones.

Tabla 1 - Parámetros zootécnicos 

Tabla 2 - Cenizas en tibias a los 48 días de edad 

Material y métodos

Trescientos sesenta pollitos Cobb 500 de un día de edad fueron distribuidos al azar en 3 tratamientos con 6 repeticiones cada uno. Las dietas fueron formuladas isonutritivas en término de aminoácidos digestible, siendo T1: control a base de maíz-soja, T2: 20% de afrechillo de arroz y T3: 20% de afrechillo de arroz + 1200 U/kg de fitasa comercial. Al finalizar el ensayo, 49 días de edad, veinte aves de cada tratamientos fueron sacrificadas y se determinó el contenido de cenizas en tibia.

Resultados y discusión

Los alimentos con afrechillo de arroz presentaron al inicio de la experiencia mayores niveles de acidez comparados con el alimento control (23,1% vs 4,0% respectivamente), sin embargo, los valores de peróxido fueron bajos (menor a 2 meq oxígeno/kg de grasa) en todas las dietas.

La inclusión de 20% de afrechillo de arroz a la dieta, aún cuando se la formuló en términos de aminoácidos digestibles, afectó negativamente el consumo de alimento, la ganancia de peso y la conversión alimenticia (Tabla 1). También se observó una caída en el contenido de cenizas en tibias (Tabla 2). El agregado de fitasa produjo una mejora en la ganancia de peso pero sin llegar a igualar el peso alcanzado por el grupo control.

El consumo no fue mejorado, esto podría deberse a la mayor acidez presentada en las dietas con afrechillo. La conversión alimenticia resultante no presentó diferencias significativas respecto del grupo control. El contenido de cenizas en tibias se equiparó con el del control. Estos resultados coinciden con lo observado por Sebastian et al. (1998) quienes afirman que la enzima fitasa mejora la retención de fósforo y la digestibilidad de las proteínas y aminoácidos.

Conclusión

La inclusión de 20% de afrechillo de arroz en dietas para pollos deprimió el crecimiento. El agregado de fitasa permitió mejorar parcialmente el peso y la conversión. La mineralización ósea obtenida fue óptima ya que fue igual a la de la dieta control. Futuros estudios son necesarios para evaluar el impacto de la acidez hidrolítica en el consumo y la dosis adecuada de fitasa a usar en la formulación de dietas con afrechillo de arroz en raciones para pollos parrilleros.

Efecto de la reducción del tamaño de partícula de la harina de soya en dietas para pollos

Por: Mario Zumbado Universidad de Costa Rica, San José, Costa Rica y Héctor Navarro,  Asociación Americana de Soya, México

La harina de soya (HS) regularmente utilizada en América Central, presenta un diámetro geométrico medio (DGM, dgw) entre 550 y 650 micrones (μm) a partir de la molienda con molinos de martillos. En las típicas dietas maíz - harina de soya utilizadas en la región, el maíz (MZ) presenta una molienda con DGM más alto (entre 700 y 800 micrones) lo que produce dietas con granulometría cercana a 700 μm.

En cerdos, la reducción del tamaño de partícula de la HS a 600 um produce mejores rendimientos por mayor exposición a enzimas digestivas y así mejor digestibilidad (Fastinger & Mahan, 2003). Dada la diferencia anatómica y fisiológica del tracto digestivo entre aves y cerdos, los investigadores discrepan sobre la efectividad de reducir el tamaño de partícula de la HS por debajo de los 550-600 μm (Penz, 2003; Kilburn & Edwards, 2004) y con ello obtener beneficios.

Por otra parte, algunos estudios sugieren que una molienda del MZ a más de 1000 μm, favorece el trabajo de la molleja, como la peristálsis del intestino, lo que en teoría permite una mejor digestibilidad de la dieta (Nir et al., 1994).

Material y métodos

Con 3,200 aves Cobb x Cobb, machos y hembras de reproductoras de 46 semanas, la prueba consistió de 4 tratamientos con 4 fases de alimentación, preinicio (0 a 7 d), inicio (8 a 16 d), crecimiento (17 a 33 d) y finalización (34 a 40 d). En la Tabla 1 se detallan los tratamientos y tamaño de partícula de la HS, con molienda estándar (752 micrones dgw; 2.1 sgw) como fina (610 micrones de dgw; 2.4 sgw) con los del MZ en molienda regular (736 μm dgw; 2.6 sgw) y gruesa (1241 μm dgw; 2.5 sgw). El uso de 10% de maíz grueso en los tratamientos 3 y 4 solo ocurrió en dietas de crecimiento y finalización y en aves mayores de 16 días y en dietas de inicio el 100% de MZ con molienda regular.

Para los 4 tratamientos se utilizó dieta en harina, formulada con base a MZ y HS, sin la inclusión de otros ingredientes mayores como fuentes de proteína y energía excepto por el aceite vegetal. Como promedio ponderado de las 4 fórmulas, el contenido de MZ fue de 63% y de HS de 28%. Las dietas presentaron la composición nutrimental regular en la industria de pollos de engorde en Costa Rica para cada fase de crecimiento. La única diferencia entre las 4 dietas fue el grado de molienda del MZ y/o de la HS según la distribución de tratamientos de la Tabla 1.

Tabla 1 - Resumen de tratamientos con harina de soya y maíz con diferentes grados de molienda

Tabla 2 - Rendimientos con maíz y harina de soya a diferentes grados de molienda (40 días de edad)

Tabla 3 - Conversión semanal de pollos con soya y maíz con diferente molienda 

Resultados y discusión

En la Tabla 2 se resumen los resultados para los cuatro tratamientos evaluados obtenidos con pollos a los 40 días de edad. No existieron diferencias estadísticamente significativas (P<.05) para las diferentes variables estudiadas. Aun así, se notó una mejora en ganancia de peso vivo y conversión alimenticia cuando se utilizó tanto un 10% de maíz grueso a partir de 16 días de edad, como cuando se uso harina de soya más fina a partir de un día de edad. Se nota también que estos 3 tratamientos condujeron a un mayor consumo de alimento respecto al grupo testigo, lo cual da indicios de una mejor textura del alimento y posible mejor digestibilidad.

Los costos por kilogramo de peso también tendieron a favorecer a la combinación del uso de soya fina y 10% maíz grueso. Este tratamiento produjo un ahorro equivalente al 1.6% en el costo de alimentación por kg de peso vivo con respecto al testigo con harina de soya y maíz de molienda regular.

Conclusión

Los resultados demuestran que es factible aumentar el tamaño de partícula de una porción del MZ y reducir el de la HS para favorecer los rendimientos de los pollos y los costos de producción. Se recomienda repetir la prueba a nivel de granja comercial, evaluando estas u otras granulometrías del MZ y HS incluso aumentando la proporción de maíz grueso en la dieta de finalización.