Los fines de septiembre se llevó a cabo el XX Congreso Latinoamericano de Avicultura en Porto Alegre, Brasil. El congreso tuvo una participación muy fuerte de todo Latinoamérica.

Es interesante como cada uno de estos eventos bianuales es recordado por algo que los distingue de otros congresos latinoamericanos. En este caso, lo más distinguido fue la exposición avícola, que fue muy grande y muy concurrida. Con 213 empresas expositoras, fue el salón de exposiciones más grande que se ha visto en estos congresos. Lo más importante es que los participantes no sólo llegaron al salón de exposiciones nunca se iban. Desde la noche inaugural del congreso con la apertura del salón de exposiciones, hasta la hora de cierre tres días después, el salón estuvo lleno de avicultores latinoamericanos.

Hubieron muy pocos momentos es los cuales los estánds no estaban llenos de visitantes.

Eso lo experimenté yo en el estánd de Industria Avícola, casi siempre estaba tan lleno de gente que era imposible salir a visitar a los otros expositores. Los expositores en este evento estuvieron sumamente felices, no sólo con la cantidad de participantes, sino también por la calidad de estos, muchos de cuales fueron gerentes de empresas que llegaron al congreso para comprar equipos y servicios.

No obstante los altísimos costos de granos que están afectando a toda la industria avícola, muchas empresas han tenido un año muy positivo y están haciendo inversiones importantes. Eso ciertamente se reflejó en la expo avícola en Brasil.

Las cifras oficiales de participación indican que en total llegaron más de 21 mil personas al congreso; ese es el total de todas las personas que entraron al salón de exposiciones durante los cuatro días de la exposición. Se contaron todas las personas que entraron al salón cada día: expositores, visitantes, congresistas, acompañantes y estudiantes.

Más de 1,800 personas se inscribieron como congresistas pagados, es decir que participaron en las conferencias así como la expo avícola. El resto llegó sólo para visitar a las empresas en la expo avícola.

Los países con mayor representación fueron: Brasil, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela y Argentina. Muchos otros países también tuvieron una participación muy fuerte. Esta participación de toda la región fue vista como algo muy positivo por las empresas expositoras.

El otro aspecto muy positivo del congreso fue el programa técnico y científico. Incluyo bajo este rubro los muchos otros eventos y conferencias que se llevaron a cabo antes y durante del congreso mismo. Las conferencias en las cuales yo participé estuvieron muy bien asistidas, en algunos casos no quedó lugar para sentarse. El nivel técnico de las conferencias fue muy alto.

Así también los otros eventos que se realizaron antes y durante el congreso, como el Taller de Residuos Avícolas, el Seminario del Instituto Latinoamericano del Huevo, y la reunión de Consejo Avícola Internacional (IPC por sus siglas en inglés). Varias empresas organizaron sus propias conferencias precongreso que también tuvieron una muy buena participación. En general los participantes que llegaron para mejorar su conocimiento técnico y científico no se fueron decepcionados.

Al terminar el congreso, como es la tradición, la mira pasa al próximo Congreso Latinoamericano de Avicultura, que en este caso se llevará a cabo por primera vez en La Habana, Cuba del 6 al 9 de octubre 2009. Durante la cena de clausura el comité organizador de Brasil le pasó la batuta al comité organizador de Cuba, que ahora tiene la oportunidad de mantener el alto nivel de calidad que han llegado a tener los congresos latinoamericanos de avicultura. IA