Como se dice en el fútbol, el deporte favorito de Brasil, la internacionalización del mercado de carnes ya inició el segundo tiempo de partido en el país. Sin embargo, si en el primer tiempo lo que atraía al comprador extranjero era principalmente el bajo precio de los productos, en la etapa actual del "partido" las empresas tratan de diversificar los rubros industrializados que exportan.

Además, no miden inversiones para agregar valor e internacionalizar sus operaciones. En el sector de carne vacuna, por ejemplo, la brasileña JBS-Friboi anunció en mayo la adquisición de la empresa norteamericana Swift Foods, y se convirtió en la mayor procesadora mundial del sector. También en mayo, Perdigão anunció acuerdo para adquisición de la holandesa Plusfood Groep BV, reconocida en Europa como marca de productos procesados. Pero para describir este momento singular, nada mejor que presentar a la compañía líder de la avicultura en Brasil: la empresa Sadia. Y la internacionalización es una de sus ventajas competitivas que más llaman la atención.

En el Medio Oriente, la marca Sadia es sinónimo de categoría para los consumidores. En Moscú, Rusia, fue considerada Top of Mind en los productos industrializados de pollo en 2006. Quien explica estas conquistas es José Augusto Lima de Sá, director de relaciones internacionales de Sadia: "Es verdad que Brasil logró convertirse en campeón en el sector de proteína animal porque era imbatible, principalmente hasta 2004, en lo que se refiere a calidad y costos. Hoy día, con la valorización de la moneda brasileña (real, cuya abreviación es R$) ya no presentamos una competitividad tan grande en el rubro de precio. Así, nuestro principal diferencial está en la marca, tratada con extremo cuidado, y que ofrece no sólo calidad, sino también toda la atención necesaria al consumidor brasileño y extranjero. Es decir, Sadia no basa sus ventas en el costo. Genera ingresos en función del valor agregado, de los servicios y la calidad de los productos que ofrece al cliente, tanto en el mercado interno como en el externo".

La pauta de exportación de productos industrializados de Sadia incluye desde mortadela y salchicha, hasta presentaciones más nobles, como los cocidos, asados, parrillas y empanados. Entre los productos de mayor valor agregado, las materias primas principales son las carnes de aves y vacuna; los procesados a base de carne porcina sólo ahora comienzan a avanzar en las ventas.

Entre las aves, el principal rubro es el pollo. Pero también gana espacio la carne de pavo, segmento en el que Sadia representa cerca de 80% del mercado brasileño, con un plantel de 23 millones de aves. "El consumidor extranjero tiene mucho interés en esta ave, incluso más que el consumidor brasileño (en el país, las ventas de carne de pavo se restringen a los procesados, durante el año, y al ave entera en los banquetes preparados en las fiestas de Navidad y fin de año)", dice José Augusto. "En el exterior, el hábito de consumir pavo es mucho más fuerte. En toda Europa hay un sustancial consumo en el día a día, tanto crudo como procesado".

Como se ve, Sadia está atenta al paladar del consumidor, tanto en Brasil, como en el exterior. Una prueba de ello es que, sólo en el primer trimestre de 2007, una parte de sus inversiones de R$ 177 millones fue destinada a la construcción de la primera fábrica de procesamiento de carne fuera de Brasil, a través de una coinversión con el grupo ruso Miratorg. "La meta es desarrollar productos industrializados utilizando condimentos y recetas rusas", relata José Augusto. Según él, Sadia también posee otra coinversión, la Sadia Chile, que comercializa margarina y productos a base de carnes industrializadas. Todavía en la América, José Augusto menciona la presencia importante en Venezuela y Canadá, país que concede un cupo de 8% de su mercado a las carnes brasileñas. De este modo, si en el pasado la marca concentraba sus exportaciones en el Medio Oriente, hoy las ventas en esta región se equilibran con los embarques hacia Europa, Eurasia, Asia y América.

Números de la empresa

Como compañía de capital abierto, negociado tanto en las bolsas de valores de Brasil como de Estados Unidos, Sadia no anticipa sus resultados fuera del cronograma trimestral de divulgación de los informes oficiales. De acuerdo a los datos más recientes disponibles, el primer trimestre de 2007 estuvo marcado por el firme crecimiento en el mercado interno. El volumen físico de ventas alcanzó las 224.8 mil toneladas, un avance de 6.7% por encima del total del mismo periodo de 2006. En este periodo, Sadia obtuvo ingresos de R$ 1,200 millones en el mercado interno. La línea de industrializados encabeza las ventas internas, con un volumen de 186.3 mil toneladas. A su vez, las ventas de aves fueron 23.3% menores en volumen debido al regreso de las exportaciones hacia Europa y Medio Oriente.

En el mercado internacional, las ventas alcanzaron un volumen total de 266,200 toneladas durante el primer trimestre, un aumento del 22.5% en relación al mismo periodo del año pasado. Los ingresos aumentaron en un 37.2% y llegaron a R$ 999.6 millones. En el segmento de aves enteras y partes se embarcaron 207,900 toneladas del producto, un volumen 17.4% mayor que el embarcado en el mismo trimestre del año pasado. Los embarques de productos industrializados registraron un volumen 16.5% mayor, e ingresos por R$ 105.2 millones. Los embarques de carne porcina llegaron a un total de R$ 97.2 millones. A su vez, el volumen de carne vacuna exportada creció 87.3%, para llegar a un total de 13,500 toneladas.

Con base en el desempeño del primer trimestre de 2007, Sadia proyecta un crecimiento del 9% al 11% en las ventas totales para este año. Para el mercado interno, calcula un crecimiento del 8% al 10% en volumen de ventas; cabe recordar que el volumen de ventas consolidado en 2006 totalizó 1.9 millones de toneladas, de las cuales 918 mil toneladas de este total corresponden a carne de aves. En el mercado externo, se espera un aumento del 10% al 12% en el volumen embarcado, debido al regreso de la demanda global de aves.

El escenario es bastante diferente del verificado en 2006. El año pasado Sadia, así como todas las empresas brasileñas que participan en el sector de carnes, presentó un bajo desempeño debido al impacto causado por la influenza aviar en el mercado internacional. Como si ello no bastara, también ocurrió la suspensión de la importación de carne de cerdo brasileña por parte de Rusia y el inicio de la fuerte devaluación del dólar frente al real (10.1%, solamente en 2006). En esa época, para ajustarse al escenario externo desfavorable, la empresa adoptó la estrategia de intensificar las ventas para el mercado interno. Fue hasta en el cuarto trimestre de 2006 que los resultados comenzaron a mejorar.

Historia de éxito

Pero los momentos de crisis, como ocurrió en 2006, difícilmente afectan a Sadia. Se trata de una empresa madura y profesionalizada. Desde 2001 negocia sus American Depositary Receipts en la Bolsa de Nueva York. Sadia también forma parte del nivel más alto de Gobierno Corporativo de la Bovespa, la bolsa de valores brasileña.

La historia de la compañía tuvo inicio el 7 de junio de 1944, en la ciudad de Concórdia, estado de Santa Catarina. Fue creada por 27 socios encabezados por Attilio Francisco Xavier Fontana (1900-1989), a partir de la adquisición de una planta de procesamiento en dificultades. El nombre surgió de las iniciales de Sociedad Anónima (S. A.) y de las tres últimas letras de la palabra Concordia ("DIA"). A lo largo de los años, sus negocios se expandieron con inversiones en la innovación y diversificación de la cartera, con el lanzamiento de nuevos conceptos de consumo, como los productos semilistos congelados.

Si el éxito de Sadia se debe a la estrategia de calidad de la marca, tampoco se puede olvidar que ella desde el inicio fue dirigida por profesionales al frente de su tiempo. Attilio Fontana la creó cuando tenía cerca de 50 años, edad en que muchas personas ya piensan en jubilarse. Como buen comandante, sabía rodearse de buenos "soldados", algunos elegidos a dedo en la propia familia. Este es el caso de su nieto, Luís Fernando Furlan, que fue presidente de Sadia y que, hasta el inicio de este año, fue ministro del Desarrollo de Brasil, periodo en que el país conquistó sucesivos superávits en la balanza comercial de exportaciones.

José Augusto Lima de Sá es otro ejecutivo muy respetado en Brasil, con relevantes servicios prestados a la avicultura. Con más de 20 años de experiencia en comercio exterior, fue responsable de la llegada del Grupo Doux al país, quien asesoró directamente las negociaciones para la adquisición de Frangosul, en 1998. El ejecutivo ya había trabajado en la Sadia entre 1985 y 1994, y a ella retornó hace tres años.

Globoaves y Perdigão

Al ser administrada por profesionales experimentados, la sagacidad y el respeto por las relaciones humanas son virtudes que se equilibran y se ponen de manifiesto en recientes decisiones tomadas por Sadia.

Al inicio de 2007, la empresa firmó con Globoaves un contrato de prestación de servicios de faenado de pollos. El regreso de la alianza fue sorprendente. Al fin y al cabo, la propuesta hizo que Globoaves suspendiera una larga negociación para la formación de una coinversión con Tyson Foods. José Augusto explica qué pasó: "Existe una relación bastante antigua entre Sadia y Globoaves. Las empresas ya fueron socias en el pasado. Tienen historia, lo que es fundamental para hacer realidad lo que en el papel (contrato) es económicamente viable para los dos lados. También hay una identidad de objetivos, un gran respeto mutuo. Ello fue lo que hizo la alianza factible".

En otro episodio importante, anunciado en julio del 2006, Sadia hizo una oferta pública para la adquisición de por lo menos 50% más uno, hasta la totalidad, de las acciones de Perdigão. Dos días después, los principales accionistas de la competidora manifestaron por escrito que rechazaban la oferta. José Augusto da más explicaciones sobre lo que ocurrió: "Sadia logró identificar una gran oportunidad. Había una ventana (una cláusula) muy estrecha (en el estatuto de accionistas de Perdigão) que daba margen a su adquisición. Sin embargo, entendió que debería seguir su propio camino, hecho que respetamos. Por ello, no creo en aquello de preocuparse si sufrimos, ganamos o perdemos... Fue más una buena oportunidad, una ventana que simplemente no tuvo continuidad, pero que tenía sentido en esa época".

Futuro

En lugar de sentirse afectada por los problemas del pasado, Sadia mira hacia el futuro e invierte en el presente. Solamente en 2006, cuando facturó R$ 7,800 millones, realizó inversiones de R$ 1,100 millones; 35% de los recursos se destinaron al segmento de aves, 29% al segmento de industrializados y 14% al sector de porcinos. En 2007, tiene planes de invertir R$ 800 millones más, para dar continuidad a las obras de construcción de la unidad de Lucas do Rio Verde, estado de Mato Grosso, por ejemplo.

Presente hace más de 30 años, desde 1976, en el estado de Mato Grosso (véase cuadro 2, con la localización de las plantas de producción de la marca), Sadia no disimula su optimismo con la región centro-oeste del país. "Se trata de una región privilegiada, un El Dorado. Allí se producen el maíz y la soja más baratos que se conocen. Sadia logrará hacer el pollo más barato del mundo en el centro-oeste., anuncia José Augusto. En Lucas do Rio Verde, el matadero tendrá capacidad al día de alrededor de 400 mil pollos y 4 mil cabezas de cerdos. Alrededor de sesenta por ciento de producción es para la exportación.

Todas esas inversiones se basan en un escenario bastante optimista. En el frente interno el aumento de ingresos de la población brasileña, en especial en el noreste del país, ha fortalecido el consumo de alimentos. Este movimiento tiende a consolidarse, teniendo en cuenta la perspectiva de que la economía brasileña recibirá el grado de inversión (investment grade) de las agencias certificadoras internacionales, un hecho que debe ampliar el volumen de recursos extranjeros invertidos en el país.

En el escenario internacional, las cosas no son diferentes. Con base en un informe de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), que proyecta un aumento de las importaciones globales de alimentos en los próximos anos, José Augusto dice que hasta 2015 Brasil podrá tener acceso a mercados como China, India, México y Estados Unidos. Lógicamente, para que ello se convierta en realidad, el ejecutivo recuerda que hay disputas diplomáticas a solucionar a nivel de la OMC (Organización Mundial del Comercio), como el progreso de la Ronda de Doha.

Además de Brasil, la empresa Sadia tiene excelentes oportunidades de negocio en el escenario mundial. Toda América Latina tiene una ventana de oportunidades. En la opinión de José Augusto, la realización del XX Congreso Latinoamericano de Avicultura, que se llevará a cabo en Porto Alegre, Brasil, del 25 al 28 de septiembre de 2007, es una excelente oportunidad que se abre. "Más que aprovechar la hospitalidad de Brasil, los participantes deben aprovechar el evento para discutir, en el campo de las ideas, todo lo que es necesario para que el sector pueda evolucionar. América Latina no puede seguir separada en compartimientos. La región logrará un gran progreso produciendo alimentos para un mundo en expansión. Éste es el papel del continente americano. Y creo que tenemos que llevar a cabo este proyecto de un modo muy consciente", completa el ejecutivo.