Durante mi carrera universitaria en Ciencias Políticas, tomé muchos cursos en economía, pero admito que hay muchas cosas que me confunden, y hay veces que me parece que es más como vudú que cualquier otra cosa. Si tal país estornuda, de repente hay crisis económica y grandes empresas se declaran en bancarrota.

Bajo mi punto de vista, la economía nacional o global funciona a base de ciclos, hay ciclos buenos y ciclos malos.

Estamos en este momento experimentando un ciclo económico malo, existe una crisis financiera global, y el hecho de que sea realmente mundial es algo que ha ocurrido pocas veces antes. Está claro que las semillas de esta crisis se sembraron hace varios años en los Estados Unidos, tiene que ver en parte porque muchas grandes instituciones financieras daban préstamos a personas que realmente no deberían recibirlos.

A partir de septiembre y octubre, muchas de las instituciones financieras que hicieron esos malos préstamos comenzaron a cosechar los frutos de sus esfuerzos: una probable bancarrota debido al inmenso endeudamiento que tenían. El gobierno de Estados Unidos tuvo que venir al rescate con un plan de 700 millones de dólares. No obstante el plan de rescate, el resto del mundo también se contagió de lo que tenía Estados Unidos y de repente nos encontramos en una recesión económica mundial.

Entiendo que lo que está afectando a las empresas y a la ciudadanía en general es la falta de crédito. Donde antes se daba crédito muy fácilmente, ahora se ha ido al otro extremo y no lo hay, y además los bancos quieren que se les pague inmediatamente lo que se les debe. Es ahí en donde se va de la economía teórica a donde me empieza a doler a mí como empresario o como familia.

Está muy claro que la industria avícola a nivel mundial también va a ser víctima de esta actual crisis financiera mundial. Sin embargo, la industria avícola ya estaba en serios problemas desde hace unos años, por los altísimos precios de maíz, soya y otros granos que se habían experimentado. Como el alimento balanceado representa entre el 50 y 60% de los costos de producción de pollo y huevo, la industria avícola ya estaba sufriendo pérdidas, y ya se estaban tomando medidas para enfrentar la crisis. Además, los precios de petróleo estaban en lo más alto de la historia, lo que tortura más a la industria avícola.

Empresas con problemas

Comenzamos con el ejemplo de Pilgrim's Pride, la empresa avícola más grande del mundo, que está desesperadamente tratando de evitar la bancarrota. En realidad los problemas de Pilgrim's tienen poco que ver con el derretimiento financiero mundial, y tienen que ver con decisiones que tomó la empresa hace unos años, cuando compró a Gold Kist, para así convertirse en la empresa avícola más grande del mundo. Cuando se tomó esa decisión, y se hizo esa inversión, Pilgrim's no sabía que los precios del maíz y granos iban a dispararse, reduciendo así sus ganancias significativamente, poniéndola en peligro. Ahora las instituciones financieras que respaldan a Pilgrim's quieren que se les pague. Pilgrim's ya ha cerrado o vendido algunas plantas, pero no es suficiente, y se está hablando de que va vender Pilgrim's Pride de México, la segunda empresa productora de pollo en ese país.

Hablando de México, la devaluación del peso ha dañado mucho a su economía. Se reportó que Bachoco, la empresa avícola más grande del país, había sufrido pérdidas debido a la volatilidad cambiaria y sus deudas eran de unos 50 millones de dólares. Los costos más altos de insumos para alimentos balanceados también le han complicado las cosas a Bachoco, que produce pollo y huevo.

En Brasil, otro país afectado por la devaluación, Sadia sufrió pérdidas por alrededor de 350 millones de dólares, debido a la especulación cambiaria, por lo que renunciaron el presidente y vicepresidente de la empresa. Sadia admitió la pérdida debido a los mercados de futuros de cambio extranjero. Ha regresado a la presidencia de la empresa Luiz Furlan, ex-presidente de Sadia por más de una década, y luego Ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil de 2002 a 2007. Bajo Furlan se espera que Sadia superará esta crisis.

El real brasileño se ha devaluado significativamente desde agosto, lo que quiere decir que las empresas brasileñas exportadoras están sufriendo grandes pérdidas. Aquí queda otro punto en el cual es fácil confundirse. Sabemos que la devaluación siempre es mala y causa enormes pérdidas financieras; al hablar con los avicultores brasileños (especialmente el año pasado) la queja era que el real estaba muy fuerte en comparación al dólar, y que por eso estaban perdiendo mucho en las exportaciones de pollo. Pero ahora que el dólar está fuerte y el real débil, nadie parece estar contento.

Por otro lado, hay aspectos positivos de esta crisis. Por ejemplo, han bajado los precios de granos y de petróleo significativamente, lo que por lo menos servirá para mitigar un poco los efectos de la crisis financiera.

De todo lo que leo y oigo sobre la actual crisis financiera global, a nivel de empresas y familias, no se puede hacer mucho en este momento, excepto aguantar. Los expertos dicen que 2009 será un mal año, pero que para el 2010 todo se debe mejorar. Entonces, en mi interpretación, todavía vamos hacia abajo en este ciclo malo, pero conforme nos acerquemos al 2010, el ciclo va a comenzar a moverse hacia arriba de nuevo. Espero que sea así. IA