Es por todos sabido que los costos de los insumos alimenticios han subido explosivamente en meses recientes, lo que ha afectado a todo el mundo, parece ser, y no solamente a los productores agropecuarios. Los avicultores, y todos los productores agropecuarios del mundo, saben cuán difícil se han vuelto los negocios debido a los altísimos precios de los insumos y de los energéticos.

Pero el resto del mundo también ha notado esto: casi a diario hay reportajes en los medios de comunicación sobre los altos costos de los alimentos para consumo humano, y cómo esto está afectando nuestras vidas en forma negativa.

Por lo general estas noticias, que vienen de todo el mundo, son muy malas: motines por falta de alimentos básicos, huelgas de los granjeros, grandes quejas por parte de los consumidores, sesiones e investigaciones por parte de los gobiernos, etc.

Mientras que todo el mundo está de acuerdo que hay una crisis, y de quién es el culpable (petróleo y etanol), no hay un total acuerdo sobre cómo solucionar el problema. La culpa principal se le da a la producción de etanol en los Estados Unidos, y los requisitos obligatorios para producir una cantidad determinada de etanol, que está usando el 30 por ciento del maíz nacional. Sin embargo, en realidad es una situación complicada por varios factores.

De los miles de reportajes, análisis y opiniones que han aparecido recientemente sobre el tema, resalta uno que acaba de publicar la Oficina Regional para Asia y el Pacífico de la FAO. Aunque este reportaje en particular se enfoca en Asia, las conclusiones se pueden aplicar a todo el mundo. De acuerdo a este reportaje, los factores clave de los altos precios de alimentos son:

  • Los altos precios de petróleo y energéticosen los que las políticas de bioenergía fortalecen los vínculos entre alimentos y energía.
  • Desde el año 2000 la demanda de cereales ha sido más grande que la oferta, lo que ha resultado en cantidades en reservas más pequeñas y más volatilidad de precios.
  • Sequías recientes que han empeorado los movimientos recientes de precios.
  • Posible influencia de especuladores.

Explicando en mayor detalle estos puntos, el reportaje de la FAO indica que hay vínculos claros entre las alzas en los precios de commodities y los altos costos de energía. Además, hay aún más presión en los precios debido a las políticas de bioenergía en ciertos países. Los altos precios de los energéticos resultan en costos más altos de producción de granos, especialmente los costos de fertilizantes y de transporte. Los costos del transporte de Estados Unidos a Japón subieron de $60 (US) a $110 (US) por tonelada en un año. Los precios de los fosfatos (fertilizantes) subieron de $390 (US) por tonelada en 2006 a $1.727 en abril 2008.

Todo esto le ha puesto una gran presión a las empresas avícolas en todo el mundo, y se puede suponer que a todos les ha ido mal. No es una suposición mala, ya que los costos de producción han subido vertiginosamente aunque no se le puede pasar todos estos costos al consumidor, no obstante las quejas de los consumidores al contrario.

Encuentro interesante las reacciones recientes de tres grandes empresas avícolas estadounidenses durante este período de crisis: Pilgrim's Pride, la más grande del mundo, está cerrando complejos y vendiendo parte de sus operaciones para mantenerse rentable; Tyson Foods, la segunda empresa avícola más grande del mundo, no va cerrar complejos, simplemente planea aguantar y Sanderson Farms, la cuarta empresa avícola de Estados Unidos, anunció planes para construir un complejo de pollos que va a costar $126 millones (US) y que se comenzará a construir este año.

En la revista de abril de Watt Poultry USA, el reconocido economista avícola Paul Aho, dice que a fin de cuentas los altos costos de los granos pueden resultar en ganancias más grandes para la industria avícola. ¿Cómo es eso? El Dr. Aho indica que un periodo de precios altos y estables de grano le puede favorecer a la industria avícola debido a la mejor conversión alimenticia de las aves en comparación a otras carnes. Como resultado, las otras carnes incrementan más sus precios que el pollo cuando suben los precios de granos. Los bajos costos estables de granos alientan la producción de otras carnes y reducen la ventaja competitiva del pollo.

El Dr. Aho admite que este año y parte del próximo, la transición a precios mucho más altos de granos le está causando mucho dolor a la industria avícola, pero si siguen estos altos precios en el 2009 y 2010, se pudiera ver mejor rentabilidad, así como los costos y precios de otras carnes pudieran crecer mucho más.

Para concluir, la crisis mundial alimentaria va a continuar, con los altos costos de producción traduciéndose a precios altos de alimentos para el consumidor. Cómo sobrevivir esta crisis es algo que cada empresa tiene que pensar y enfrentar cuidadosamente, aunque no hay una sola solución que le sirva a todos, como lo demuestran las recientes acciones de Pilgrim's Pride, Tyson Foods y Sanderson Farms. IA