Mientras que en Latinoamérica los derechos animales todavía no se han convertido en un tema de gran importancia, no es así en Europa y Estados Unidos (EUA). En Europa y EUA, los grupos de derechos animales están ejerciendo mucha influencia sobre el sector agropecuario. Aunque son muchos los grupos de derechos animales, cada uno con un énfasis diferente, la intención de todos éstos es la de eliminar las prácticas agropecuarias de las diversas industrias de animales.

En particular, las prácticas actuales de encasetar a los pollos y enjaular a las gallinas comerciales enfurecen a estos grupos, por lo cual siguen haciendo todo lo posible por detener estas prácticas.

Además de ser el editor de esta revista, también soy el editor de Egg Industry, la revista mensual para la industria de huevos comerciales de EUA. En EUA los grupos de derechos animales han tenido un impacto muy fuerte. United Egg Producers (UEP) la Unión de Productores de Huevo, pasa una gran cantidad de tiempo “combatiendo” a los grupos de derechos animales. “Combatiendo” es la palabra correcta, porque los grupos de derechos animales le han declarado la guerra a los productores de huevo.

Estos grupos siguen continuamente al ataque, utilizando una variedad de tácticas y estrategias para mantener a la industria de huevos en desequilibrio. Una de las tácticas es la de hacer demandas legales en forma continua. Normalmente estas demandas se enfocan en un solo productor, diciendo que está maltratando a las gallinas. Muchas veces se “infiltran” en las granjas para tomar películas que demuestran las condiciones “crueles” en las que viven las gallinas. En dos casos recientes, estas películas han resultado en que los dueños de las granjas hayan sido arrestados por “crueldad a los animales.”

Las demandas legales también han atacado al mercadeo de huevos, en particular en cuanto a las declaraciones de bienestar animal que se han puesto en las doceneras de huevos en supermercados. La UEP ha creado un programa de bienestar animal con una serie de pautas, incluyendo espacio de jaula, prácticas de manejo y hasta programa de pelecha sin ayuno, y si los productores siguen estas pautas, y tienen auditoría de éstas, entonces pueden usar el logo de “Cuidado Certificado de Animales” en las doceneras. Los grupos de derechos animales hicieron una demanda legal y ganaron, diciendo que era una mentira que las prácticas que usan los productores de huevo son para el bienestar de las gallinas. Entonces, no era “verdad la propaganda” y el Consejo de Anunciantes votó en contra de los productores de huevo. Las doceneras ya no pueden tener este logo.

La UEP ha cambiado el nombre de este programa a “Certificado por UEP”, lo cual sí se va a permitir. Pero el ataque contra este programa continúa.

Otro ataque ha venido de las cafeterías universitarias, debido al activismo de los grupos de derechos animales. Estos grupos – con sus organizaciones universitarias – están convenciendo a más y más cafeterías a usar huevos de mesa no producidos en jaulas. Este ”convencimiento” no es necesariamente amigable – se ha hecho a veces con mucha presión. Bon Apetit es el nombre de una empresa que contrata servicios de cafetería para 200 universidades en EUA. La empresa usa 8 millones de huevos al año y la convencieron para que cambie a huevos producidos en sistemas alternativos a más tardar en noviembre de este año. Sin embargo, el costo de estos huevos producidos en sistemas alternativos va a ser de 6 a 7 centavos de dólar más por huevo.

El costo adicional significativo es lo que ha convencido a muchas otras universidades no decidirse por los huevos de sistemas alternativos – pero no porque tengan algo en contra de los derechos animales.

Le pregunte a expertos en la industria, “¿que hay de malo que las universidades están comprando el producto más caro que vende esta industria?” El problema es que las organizaciones de derechos animales están cantando victoria en este caso y lo usarán para tratar de presionar a otras instituciones.

Sin embargo, los grupos de derechos animales tampoco apoyan a la producción de aves en sistemas alternativos. Hablé con un productor de ponedoras de sistemas alternativos y le pregunté si estos grupos lo estaban dejando sólo o lo estaban presionando en la misma forma que a los productores de ponedoras en jaula. Me indicó que tenía la misma presión, que estos grupos en realidad están totalmente en contra de cualquier tipo producción de aves.

La verdad es que los grupos de derechos animales están ganando popularidad. En el 2004 estos grupos incrementaron sus donaciones en 40%. Aunque esta cifra incluye a organizaciones no consideradas como extremistas, también incluye a muchas de éstas últimas. Por ejemplo, HSUS (Humane Society of the US – Sociedad Humanitaria de EUA), que es el grupo más grande de derechos animales, recibió 74 millones (US), un incremento del 3%. La Massachussets Society for Prevention of Cruelity to Animales, (Sociedad para la Prevención de la Crueldad a los Animales) que es la segunda más grande y está encabezada por extremistas, recibió 48 millones, un incremento del 11%. PETA (People for the Ethical Treatment of Animals – Gente para el Tratamiento Ético de los Animales) recibió $28 millones, un incremento del 20%.

El presupuesto combinado de estas organizaciones, que se enfocan en contra de la industria agropecuaria, fue de $290 millones en el 2004 - 40% más que en el 2003.

La industria de ponedoras en EUA continúa la lucha contra los grupos de derechos animales. Es una lucha desigual, en la cual los grupos activistas tienen muchos fondos y gran poder político. Sin embargo, la industria de ponedoras sigue adelante, luchando y cambiando para resistir a estos grupos.