Chile dijo que las pruebas muestran que la influenza H1N1 ha pasado a las aves. Un experto en sanidad animal de alto rango de las Naciones Unidas dijo que los pavos infectados solamente han padecido efectos leves, lo que relaja las preocupaciones por un desarrollo peligroso en potencia. La carne de pavo chilena sigue siendo segura para el consumo, asegura el experto.

El Ministerio de Salud de Chile dijo que ordenó la cuarentena el viernes 21 de agosto, en dos granjas de pavos en las afueras de la porteña ciudad de Valparaíso, después de que las pruebas genéticas confirmaron que las aves enfermas estaban aquejadas por el mismo virus que causó la pandemia entre los seres humanos.

La empresa dueña de las granjas, Sopraval, SA, puso sobre aviso al Ministerio de Agricultura después de que disminuyó la producción de huevos este mes en las granjas. Después de pruebas iniciales en cuatro muestras, las pruebas genéticas posteriores confirmaron una correspondencia con el subtipo A/H1N1 2009, anunciaron los Ministerios de Agricultura y Salud.

Chile va a enviar algunas muestras fuera del país para obtener más secuencias genéticas que confirmen que corresponde a la cepa pandémica.

Hay algunos signos alentadores de que este brote en particular sigue siendo leve. Disminuyó la producción de huevos y el consumo de agua entre las aves, lo que empujó a la compañía a tomar medidas, pero las aves no están terriblemente enfermas ni se mueren en grandes cantidades.

Sopraval dijo que el brote se ha limitado a aves de postura, que no ha afectado a las criadas para carne.