El Dr. Alberto Ramírez se vinculó al sector avícola cubano en el año 1996 trabajando en el Instituto de Investigaciones Avícolas. Fue el fundador de la Sociedad Cubana de Productores Avícolas (SOCPA) en el año 1998, y es desde el 2001 su Presidente; bajo su dirección y liderazgo ha sido reconocida esta organización como la más destacada a nivel nacional, dentro del ámbito de la producción e industria animal.

Ha presidido Comités Organizadores de diferentes eventos nacionales e internacionales, entre los que destacan el XVII Congreso Centroamericano y del Caribe de Avicultura en el año 2002, el Seminario Internacional de Nutrición del Huevo en el año 2007 y actualmente preside el Comité Organizador del XXI Congreso Latinoamericano de Avicultura.

La Sociedad Cubana de Productores Avícolas (SOCPA) constituye un órgano adjunto de la Asociación Cubana de Producción Animal (ACPA). Agrupa a personas vinculadas o interesadas en la producción avícola, ya sean productores individuales, cooperativos o estatales, tanto profesionales como técnicos y demás trabajadores avícolas.

SOCPA tiene como misión: Contribuir a la consolidación de la base técnico-productiva en toda la cadena de la producción avícola nacional, en aras de garantizar el acceso a alimentos sanos y de calidad a la población del país.

Industria Avícola  le hizo una serie de preguntas al Dr. Ramírez sobre la industria avícola cubana, los desafíos a los cuales se enfrenta, y qué se puede esperar en el futuro.

Industria Avícola:  ¿Cuáles son las estadísticas de producción avícola en Cuba?

Dr. Ramírez:  “Cuba no produce pollos. Cuba tiene más de 7 millones ponedoras en producción en la avicultura industrial y alrededor de 6 millones en producciones independientes o de tipo asociativo. Se consumen 205 huevos per capita.

“Existen 151 granjas comerciales en el país. Aunque hay producción de huevo por todo el país, el mayor volumen se ubica en la región occidental. La industria avícola genera 26,721 empleos de forma directa”.

Table 1: Datos históricos de producción de huevo en Cuba 

IA:  ¿Cuales son los temas más contundentes para la avicultura cubana?

Dr. Ramírez:  “La avicultura cubana está inmersa en varios temas que le resultan decisivos, se podrían enumerar algunos de los de mayor incidencia e impacto para la producción en general:

  • Incrementar la producción de huevos que permita elevar la disponibilidad para los diferentes destinos, mejorando la viabilidad y conversión actual. Para esto se ha dispuesto todo un programa que involucra nuevas instalaciones y estrategias de crecimiento.
  • Continuar trabajando para prevenir la introducción y diseminación de agentes patógenos en todas las crianzas avícolas, fortalecer los programas de bioseguridad y de monitoreos, así como garantizar nueva infraestructura en los laboratorios de diagnóstico.
  • Continuar mejorando las tecnologías de manejo, cría e incubación artificial, así como para la de producción de piensos, unido a fortalecer el transporte automotor en toda la cadena de distribución.
  • Rehabilitar los mataderos de aves, en aras de aumentar los niveles de ejecución.
  • Lograr el aumento de las capacidades de almacenamiento de maíz, que permita aumentar las coberturas con destino a la producción de piensos.  
  • Implementar los sistemas de gestión: de capital humano, ambiental, innovación tecnológica, comunicación empresarial y de calidad.

“Son estas, entre otras acciones, las que le aportarán al sector mayores fortalezas para enfrentar los retos futuros, en aras de continuar apoyando la seguridad y soberanía alimentaria del país”.
    
IA:  ¿Cómo funciona la avicultura cubana? 

Dr. Ramírez:  “Desde hace más de 40 años la producción de huevos y carne de aves en Cuba provenía fundamentalmente de los traspatios de familias que habitaban en las zonas rurales, montañosas y suburbanas, y se consumían en los núcleos poblacionales urbanos.

“Con el desarrollo social y económico que comenzó a producirse a partir del triunfo de la Revolución en 1959, se llega a establecer la avicultura industrializada por medio de la creación de una organización o sistema integrado de empresas, de manera vertical que responde al nombre de Combinado Avícola Nacional, y que se crea oficialmente en 1964, con la tarea de garantizar una vía de obtención rápida y segura de proteína para la dieta cubana, que llega a alcanzar un alto nivel, con elevado consumo de productos avícolas en la década de los 80 y reflejado en una producción por persona al año de 250 huevos y 9 kg de carne de aves, unido a grandes importaciones de carne que se hicieron, mayormente de las repúblicas del campo socialista y del Brasil.

“La avicultura industrial es hoy una producción de carácter empresarial moderna, su estructura se ha ido reorganizando de diferentes maneras en todos estos años, tratando de ajustarse a los diferentes cambios por los que ha atravesado el país, destaca su estructura vertical establecida en la actualidad a través de 17 empresas avícolas, cinco empresas para la producción de piensos, tres empresas de apoyo y un Instituto de Investigaciones que opera como soporte científico técnico.

“El año 2008 cierra esta organización con un total de 26,721 trabajadores, de ellos el 38.1% de mujeres y 8165 constituyen la  fuerza de trabajo calificada.

“Al calor de la situación que ha enfrentado el país en los últimos años, fue necesario establecer y desarrollar una nueva concepción para la avicultura, basada en tres variantes para la producción de huevos y carne de aves y ajustada a las condiciones económicas objetivas que vive el país, así tenemos:

a) Producción industrial:
En granjas especializadas, bajo sistemas intensivos con grandes poblaciones de aves altamente seleccionadas y eficientes con piensos especializados, para el consumo de las grandes ciudades trabajando en la introducción de nuevas tecnologías y el mejoramiento ambiental, además de ofertar las estirpes a los otros niveles productivos.

b) Producción intermedia:
Realizada por instituciones no especializadas, donde coexisten características de la producción industrial y a pequeña escala. Se necesita una mayor participación de los subproductos y desechos regionales en la alimentación animal, conjuntamente con la siembra de diferentes cultivos.

c) Producción a pequeña escala:
Lleva un alto grado de integración con un máximo aprovechamiento de recursos locales con aves más rústicas y donde se incluyen no solamente gallinas, sino también patos, codornices, gallinas de guinea, pavos, entre otras especies.

“Cada nivel tiene bien definida su línea de trabajo y en estos niveles productivos en los últimos años se ha desplegado un gran esfuerzo. Los trabajos de mejora genética de formación de nuevas líneas y la búsqueda de nuevos esquemas de cruzamientos han estado encaminados a satisfacer esta demanda.

“Para el caso específico de esta última variante los productores en su mayoría trabajan de forma independiente, en otros casos están asociados en cooperativas, unidades básicas de producción cooperativa u otros tipos de asociación, constituyendo estos el núcleo fundamental de alrededor de 8000 asociados que la SOCPA representa y en los cuales existen hoy más de 6 millones de aves para la producción de huevos y carne de aves”. 

IA:  ¿Se importan productos avícolas? 

Dr. Ramírez:  “Se importa un volumen de carne de aves cercano a las 100 mil TM como promedio en los últimos años, los mercados principales lo constituyen los Estados Unidos y Brasil fundamentalmente.

“Hay estabilidad en las importaciones, dependiendo sobre todo de las capacidades de oferta y de los precios en el mercado internacional, los que han aumentado significativamente en los últimos tiempos, como consecuencia de la actual crisis mundial.

“Estas importaciones se realizan de manera centralizada a través de una empresa importadora (ALIMPORT) la que contrata cifras en dependencia de las necesidades del país. Ha continuado la exigencia mantenida por el Gobierno de EUA a través de la OFAC de que el pago de las mercancías debe recibirse antes de la autorización de la descarga de las mismas, produciéndose demoras en el comienzo de la carga y descarga de los buques que han arribado de EUA a puertos cubanos.

“La tendencia futura a continuar importando carne de aves parece inminente, a juzgar por la imposibilidad de comenzar a producirla en el país de manera inmediata, pero respecto a los volúmenes dependerá en gran medida de las fuentes de financiamiento de que se disponga y de que flexibilicen o queden anuladas las restricciones impuestas en las leyes del bloqueo de EUA”.

IA:  ¿Se importan los insumos para alimentos balanceados?

Dr. Ramírez:  “El alimento de las aves representa el costo más alto de producción y aún más, cuando la avicultura cubana importa más del 80% de las materias primas que se emplean en la fabricación de los alimentos balanceados para las diferentes categorías.

“La industria de alimentos balanceados como parte integrante de la cadena alimentaria no puede permanecer ajena a las tendencias actuales y entre las principales afectaciones se encuentra el alza de los precios, tanto en los cereales, como en los proteicos vegetales y la inestabilidad de la disponibilidad de las mismas, para lo cual se trazó como estrategia el programa de construcción de silos, a fin de lograr un aumento de las capacidades de almacenamiento de materias primas, que permita aumentar las coberturas a la producción de piensos.

“Cuba no dispone de una fuente estable de producción de granos, cereales, y de otros componentes básicos para la elaboración de piensos balanceados, debido a ello debe importar desde hace muchos años los componentes necesarios o materias primas, que en muchos momentos tuvo que hacerlo desde mercados lejanos como China, con los altos costos de fletes y otros, motivado entre otras cuestiones por las leyes del bloqueo de los sucesivos gobiernos de los EUA.

“Durante el 2008 la tendencia de precios fue al alza, tanto en los cereales, como en los proteicos vegetales, siendo el precio promedio de las materias primas muy superior al año precedente. Por su parte, los precios del maíz y de la harina de soya se incrementaron de igual manera, siendo mayor que en el 2007.  

“Se cuenta en estos momentos con la disponibilidad de los componentes necesarios para una dieta balanceada y se trabaja fuertemente en la búsqueda y evaluación de nuevos subproductos regionales que puedan ser utilizados en la alimentación de estas aves”.

IA:  ¿Cómo funciona el sistema de mercadeo de productos avícolas?

Dr. Ramírez:  “El sistema de comercialización de los productos avícolas transita por varios segmentos. Uno generado desde la concepción de nuestro sistema social de garantizar alimentos a toda la población. Un destino lo constituye pues, el aporte de productos como la carne y el huevo a través de una canasta básica.

“Otro destino va de manera directa a sectores prioritarios como la salud y la educación, ambos casos los asume el estado de manera subvencionada.

“Otro segmento es comercializado a través de las ventas al sector del turismo y otros sectores, en los que se incluye la red de tiendas y supermercados ya con un precio en pesos cubanos (CUC) de manera liberada.

“Otra variante la constituye la venta a través de cadenas de servicios pertenecientes al Ministerio de Comercio Interior cuyo precio a venta liberada y en pesos cubanos es un poco mayor pero accesible a toda la población.

“Un último mecanismo de comercialización transita por la venta directa a través de los productores independientes o asociados o por medio de un sistema de ferias agropecuarias cuyo precio aunque lo regula el mecanismo de la oferta y la demanda, tiene un precio límite prefijado por el estado para evitar la especulación y proteger a los consumidores”.   

IA:  Cuba tiene un programa muy activo de investigación avícola ¿cómo funciona?

Dr. Ramírez:  “Dentro de la estructura avícola cubana se encuentra el Instituto de Investigaciones Avícolas (IIA), fundado en 1976, con el objetivo de proveer a la producción avícola nacional de una base técnica actualizada y así contribuir en mayor medida a satisfacer las necesidades de la población y solucionar los problemas ambientales que se derivan de esta producción.

“Este centro realiza investigaciones aplicadas en el campo de la genética, la nutrición, la salud, la tecnología de cría, manejo, incubación artificial y la tecnología de la producción de piensos. Cuenta con un equipo de especialistas e investigadores altamente calificados y con instalaciones apropiadas para el desarrollo de la avicultura en las regiones tropicales, posee dos áreas experimentales con más de 30 edificaciones, laboratorios para el diagnóstico y prevención de las aves, para la evaluación rápida y precisa del valor nutricional de alimentos balanceados y no convencionales.

“Las estrategias de genética a nivel de país son regidas desde el área de genética del IIA de conjunto con la Empresa de Genética Avícola y Pie de Cría de la UECAN, siendo está una de las mayores fortalezas que atesora la avicultura nacional, lo que garantiza el desarrollo armónico, productivo e independiente.

“Cuba cuenta con una genética propia, hecho que la distingue entre muchos países, incluso desarrollados, trabajo este reconocido por muchos organismos internacionales como la FAO. El trabajo con las líneas puras garantiza la solidez del esquema productivo ya que de ellas parten todas las otras categorías de aves que sustentan el programa cubano de producción de huevos, todo esto mediante un Centro de Cálculo que apoya el tratamiento automatizado de los programas de selección y genética para las líneas puras, tanto ligeras como pesadas.

“Las investigaciones de salud se concentran en el Laboratorio de Investigaciones y Diagnóstico Aviar (de referencia nacional) que además de realizar investigaciones aplicadas en temas de salud y prevención, brinda servicios científicos técnicos a todas las empresas avícolas del país, a productores independientes y a otros organismos. Rige la prevención de enfermedades y está área se interrelaciona de manera muy directa con el Instituto Nacional de Medicina Veterinaria y su red de laboratorios a nivel nacional, a fin de validar las normas establecidas para las crianzas avícolas, además con el Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria y el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología.

“La nutrición se apoya con el Laboratorio de Bromatología y Bioquímica para evaluar materias primas y alimentos balanceados, además de garantizar los estudios de requerimientos nutricionales de las diferentes categorías de aves.

El instituto cuenta con una Reserva Genética Avícola, área importante donde se mantiene un gran número de genes, genotipos y razas, trabajo organizado en: conservación, mejoramiento, formación de nuevas líneas y recuperación de razas autóctonas. La Reserva es una gran fortaleza de la avicultura cubana, ya que brinda:

  • Posibilidad de utilizar varias razas en la avicultura comercial.
  • Empleo de estirpes y razas en la obtención de híbridos para las producciones alternativas de huevo y carne de ave, bajo condiciones de sostenibilidad.
  • Lograr estrategias nacionales que garanticen la conservación y mejoramiento de la reserva genética existente en el país. 
  • Lograr la conservación de la diversidad genética y su uso sostenible, evitando la pérdida de genes valiosos y permitiendo el desarrollo y funcionamiento del banco genético.

IA:  ¿Qué cambios le pueden esperar a la avicultura cubana en los próximos tres años?

Dr. Ramírez:  “El cambio mayor y hacia lo positivo, pudiera darse como consecuencia del levantamiento del bloqueo del gobierno de los EUA hacia Cuba. Es indudable que este mecanismo de agresión en diferentes formas ha afectado al desarrollo de la avicultura cubana en todos estos años.

“El no acceso al mercado de EUA dilata y encarece la adquisición de los insumos necesarios para garantizar el funcionamiento estricto de todos los componentes de la cadena avícola.

“Los cambios más inmediatos se apreciarían en los mecanismos para facilitar la compra de las materias primas destinada a la producción de piensos, en el acceso a las tecnologías de punta desarrollada en ese país; para  la producción de carne por ejemplo, ocasiona que se mantenga paralizada la misma, evitando producirla en el país a costos más económicos y dejando a su vez de emplear a más de 4000 trabajadores de forma directa; el poder comprar vacunas para la prevención de enfermedades aviares y la posibilidad de propiciar el intercambio entre personal científico y empresarial de ambos países, entre otras acciones, hoy prohibidas y que constituyen los impactos más fuertes. 

“Un apreciable cambio en el contexto nacional se está dando, a partir de las nuevas disposiciones para la redistribución de la tierra que desplegará un aumento de las producciones desde los productores independientes o asociados, para ello habrá que garantizar el aporte de los pies de cría y el acompañamiento con capacitación e información, con todo el interés de salvaguarda del status sanitario que exhibe el país. Todo esto, conlleva a instaurar nuevos esquemas de producción y por ende genera mayor organización y compromiso de muchas instituciones”. 

IA:  ¿Tiene algún comentario final?

Dr. Ramírez:  “La avicultura cubana, sin lugar a dudas atesora para su ya larga historia la posibilidad de haberse integrado, de abrirse al intercambio, a la actualización y de  aplicar todo lo novedoso que se hace en otras latitudes, ello ha sido posible a través de la inserción en la Federación de Avicultores de Centroamérica y del Caribe en el año 1998 y posteriormente en la Asociación Latinoamericana de Avicultura en el 2001, a través de todas sus instancias de trabajo.

“Estos sucesos, unidos a la posibilidad de poder celebrar los congresos más importantes de la región, el XVII Congreso Centroamericano y del Caribe de Avicultura (2002) y ahora en este año el XXI Congreso Latinoamericano, a pocos años de esa integración en una y otra, expresa el reconocimiento y admiración a lo que hacemos con sumo esfuerzo y después constituirán dos momentos históricos, que marcarán siempre un antes y un después para los avicultores del país, altamente comprometidos en garantizar alimento seguro y de calidad”.