Grandes franjas de Centroamérica sufren una sequía incentivada por El Niño que ha exacerbado los desafíos que enfrenta la empobrecida población rural en algunos de los países más pobres del continente americano, según NotiCen.

Guatemala ha sido, por mucho, la más golpeada, en donde hay cientos de miles de personas que luchan por cubrir sus necesidades de alimentación. En Honduras, las autoridades recientemente expandieron el mapa de pronóstico de sequía para incluir la parte sur del país, al tiempo que una sequía peor en Nicaragua ha desatado acalorados debates políticos con respecto a su impacto.

El Niño, que es un calentamiento de la temperatura de la superficie del océano Pacífico en los trópicos central y oriental que perturba los patrones mundiales del clima, ha reducido de forma importante la precipitación pluvial de Centroamérica. Aunque se espera que el fenómeno se disipe a mediados del año, las autoridades temen una llegada tardía de las lluvias en las zonas afectadas por la sequía, lo que suscita temores de que continúe la escasez de alimentos.

Al "corredor seco" de Guatemala, la esquina sureste del país que limita con el Pacífico y las fronteras de El Salvador y Honduras, no le extraña la sequía. Pero, el déficit de lluvia de 2009 puede que sea el peor en una generación. En algunas zonas del corredor, las cosechas se han malogrado por completo, y la producción se ha reducido enormemente por doquier.

La sequía centroamericana fuera de Guatemala no ha llegado a extremos similares, pero funcionarios de Nicaragua y Honduras están advirtiendo que la reducción de lluvias ha lesionado la producción agrícola y está amenazando la seguridad alimentaria.

En Honduras, las autoridades han aumentado la advertencia de sequía a 10 departamentos, la parte sur del país, de una estimación original de tres. COPECO, el organismo de respuesta a emergencias del gobierno hondureño, espera que la temporada seca se extienda hasta junio.

La región agrícola del norte de Nicaragua ha sido testigo de que decenas de miles de agricultores pierdan sus cultivos por la sequía. Según algunos cálculos, unas 300,000 personas que dependen de la agricultura de subsistencia fueron afectadas por la sequía.

La Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) de la ONU notificó en febrero que las pérdidas de cosechas en 23 municipalidades del corredor seco de Nicaragua llegaron al 50%.