La Asociación Latinoamericana de Avicultura (ALA) está celebrando 40 años de existencia; años de dedicación y esfuerzo en pro de la avicultura latinoamericana. Esta valiosa y visionaria institución fue fundada el 23 de abril del año 1970, en la sede de la Bolsa de Cereales de la ciudad de Buenos Aires, Argentina, bajo el lema "Creóse un ente latinoamericano de fomento avícola" según consta en el acta fundacional.

Tengo casi 20 años de estar colaborando con la industria avícola latinoamericana a través de esta revista, y a lo largo de esos años los miembros y directores de ALA siempre han trabajado de cerca conmigo, y más que eso, muchos de ellos han sido buenos amigos.

Esta celebración representa un período y un logro inmensamente positivo, ya que esta organización internacional ha sido capaz de reunir a 27 países durante 40 años.

En la reunión fundacional de la asociación hace 40 años estuvieron presentes: Luis de Ambrosio en representación de la Asociación Productores Avícolas Sur de Uruguay; Cariaco Alonso en representación de Capia de Argentina; Laurinston Von Schmidt de Brasil; Manuel Méndez Bravo de México; y Aníbal Ramírez Aranda de Paraguay. Son estos los hombres visionarios que dan inicio a la entidad.

La lista de los fundadores de esta organización es una lista de los más reconocidos empresarios y líderes de la avicultura latinoamericana. Y los nombres de las personas ilustres que han sido presidente o director de ALA es demasiado larga para imprimir, pero todos han hecho distinguidas contribuciones a la unión de la industria regional.

Para mí, dos nombres son los que más asocio con ALA: Luis Bakker Jr., de Ecuador y Fernando Ikeda de Perú. En los años 90 en particular, los esfuerzos de estos dos hombres para darle una voz unida a la avicultura regional han resultado en la ALA de hoy, que es un organismo muy importante no solo para los avicultores, sino también para las organizaciones fitosanitarias de la región.

Don Lucho Bakker y Don Fernando Ikeda sacrificaron su valioso tiempo (siendo directores ejecutivos de las empresas avícolas más importantes de sus respectivos países) para unir a la avicultura regional. Esta tarea fue bastante difícil, dado que más allá de bonitas palabras, no siempre había mucha cooperación entre los diferentes países.

Congresos

Durante los primeros años, se comenzó tímidamente con la realización de congresos, los cuales reunían a especialistas de Latinoamérica y eventualmente a algún especialista de otra región. Para solventar los congresos se contaba con el apoyo de compañías proveedoras de genética, laboratorios y, empresarios con más fortaleza económica que otorgaban aportes importantes.

En los últimos 23 años los Congresos Latinoamericanos de Avicultura se han transformado en la cita obligada bianual del sector avícola de América Latina y de muchos empresarios de distintas regiones del mundo. Estos eventos han recibido reconocimiento internacional, porque realmente lo merecen.

Por algunos años se formó ALEA, la Asociación Latinoamericana de Expositores Avícolas, que era una organización independiente. Se formó para asegurar que las importantes inversiones de las empresas expositoras tuvieran buenos resultados durante los Congresos. ALEA creó una lista de las inquietudes de los expositores para estos eventos. Esta lista se presentaba a los comités organizadores de los congresos antes de llevarse a cabo estos eventos. Luego se mantenía comunicación continua entre las dos entidades.
ALA merece mucho crédito por tomar en serio las preocupaciones de ALEA y los expositores, y crear su propio Comité de Congresos, que trabaja de cerca con los expositores para estos eventos. Todos los que han participado en los congresos latinoamericanos recientes han visto niveles muy altos de calidad en la exposición comercial. ALEA ha dejado de existir, misión cumplida, porque ALA se ha encargado de este importante aspecto de los Congresos Latinoamericanos de Avicultura.

Reconocimiento

Uno de los eventos importantes que se llevan a cabo en los Congresos Latinoamericanos de Avicultura es la presentación de los nuevos miembros del Salón de la Fama de la Avicultura Latinoamericana. Aunque este programa es organizado por WATT y la revista Industria Avícola, en realidad nunca hubiera tenido éxito sin el apoyo completo de ALA desde el principio, en 1987. Hasta el logo del Salón de la Fama es el mismo logo de ALA. Este apoyo de ALA ha seguido hasta el presente y continuará en el futuro. Entre los distinguidos miembros del Salón de la Fama, se incluyen muchas personas que dedicaron su tiempo y esfuerzos a ALA, para el mejoramiento de la industria regional.

ALA de hoy

Hoy en día ALA se ha convertido en la voz de de los avicultores latinoamericanos a nivel internacional. ALA participa en actividades de la FAO y la OMS, así como Organización no Gubernamental, Observadora en Codex. Además opera con un Comité de Asuntos Comerciales, con un Instituto Latinoamericano del Huevo (ILH) fuerte y comprometido con su accionar, con un Comité Técnico Científico (CTC) participando en el Comité Interamericano de Sanidad Avícola (CISA), capacitado para abordar temas de relevancia e instaurarlos a consideración mundial.

Esta es la visión de los pioneros y fundadores de ALA hecha realidad. No se logró por accidente, sino por una extraordinaria visión, acompañada por mucho esfuerzo y sudor de muchas dedicadas personas, quienes saben que la fortaleza de la industria avícola latinoamericana queda en estar unidos para enfrentar a las múltiples barreras que se presentan a diario. IA