El desacuerdo, una de las múltiples discrepancias políticas y económicas que asedia la relación entre EUA y China, se originó como muchas otras discordancias comerciales en preocupaciones sanitarias, en este caso la sensibilidad de EUA por la producción avícola china tras los brotes de Influenza aviar en Asia.

Este conflicto surgió causado por un proyecto de gasto del Congreso estadounidense, que impedía que las autoridades tomaran cualquier medida para dar curso a importaciones de pollo cocinado chino.

China dijo que la medida era discriminatoria y proteccionista porque su carne de ave cumplía con los estándares de salud internacionales y que estaba exportando pollo a Europa y Japón.

Como la Organización Mundial del Comercio (OMC) acordó implementar el panel en julio del año pasado, el Senado y la Cámara de Representantes, bajo presión de los productores de carne en Estados Unidos que temen la pérdida de sus exportaciones a China, terminaron la prohibición sobre el financiamiento.

Sin embargo, la prohibición sobre importaciones sigue efectivamente implementada dado que el Departamento de Agricultura estadounidense aún está revisando reglas de seguridad alimentarias de China, antes de decidir si puede empezar las inspecciones en las plantas de procesamiento chinas.

Actualmente China es el tercer mercado para los productos agrícolas estadounidenses, pero el país asiático ha aplicado impuestos sobre productos avícolas estadounidenses, aduciendo a que estos se están vendiendo a precios muy bajos en el mercado chino.

La OMC emitió una resolución sobre la disputa a las dos partes el lunes, pero se mantiene como confidencial hasta que sea publicada en un período de un par de meses. No hubo declaraciones oficiales de parte de las autoridades chinas ni estadounidenses.