El precio del trigo siguió cayendo en el mercado a término de Chicago durante la semana que termina, a pesar de que los rumores aparecidos al final de la semana sobre eventuales importaciones por parte de Rusia moderaron esa caída.

El diario económico ruso Vedomosti se hizo eco el jueves 19 de agosto de la posibilidad de que Rusia vuelva a la práctica de la era soviética de importar millones de toneladas de cereales, mientras la sequía récord de este verano la obligó a reducir claramente sus previsiones sobre las cosechas. Un portavoz del ministerio ruso de agricultura desmintió esta información el viernes, 20 de agosto.

Las dificultades de los productores rusos y europeos orientales son aprovechadas por los agricultores norteamericanos. Estados Unidos es el primer exportador mundial de trigo.

Rusia “podría muy bien pasar de ser el tercer exportador a ser un gran importador. Dado que una parte de las reservas de cereales ya fue vendida antes de la moratoria sobre las exportaciones y que las cifras de producción fueron revisadas nuevamente a la baja, Rusia deberá importar entre 2 y 5 millones de toneladas de trigo antes de la próxima zafra para no amenazar sus reservas”, adelantaron analistas del Commerzbank.

El contrato de trigo para entrega en diciembre cerró en 7,12 dólares el bushel (35 lts), este viernes 20 de agosto, contra 7,3425 dólares siete días atrás, lo que implica una pérdida de 3,03%. Es su segunda semana de caída tras haber aumentado hasta 60% en las cinco semanas precedentes.

El contrato de maíz para entrega en diciembre se situó en 4,3625 dólares el bushel, contra 4,2725 dólares la semana pasada, un alza semanal de 2,10%.

En tanto, el contrato de soja para entrega en noviembre, cerró a 10,04 dólares el bushel, contra 10,44 el viernes 13 de agosto, una reducción de 3,83%.