Uno de los mayores retos en la comercialización de productos alimenticios, es la fragilidad y rápido deterioro de los insumos. Un ejemplo bastante representativo, es la producción y distribución de huevos de gallinas, en forma líquida, en polvo, o al natural. Un producto que en Brasil desempeña un rol importante como fuente de proteínas y alimento accesible para la mayoría de la población.

A su vez, la producción de derivados del huevo también está relacionada con problemas en la gestión de los subproductos, entre estos especialmente las cáscaras. Sin embargo, si no hay cuidados especiales, las cáscaras pueden ser una fuente de impactos medioambientales, trastornos y altos costos, ya que sin un tratamiento adecuado, son responsables de la proliferación de vectores, insectos, formación de gases de efecto invernadero y la generación de lixiviados, capaces de contaminar las aguas subterráneas.

La empresa brasileña Fama Ovos, líder en Diadema, procesa aproximadamente 900 toneladas de huevo mensualmente, tanto en forma de polvo, como líquida (separando la clara de la yema), y desde su fundación siempre ha mantenido la premisa de la protección del medio ambiente. Con un enfoque en la responsabilidad social desde hace 15 años implementó un modelo de gestión de vanguardia, gracias al cual todo el residuo de la cáscara de huevos se reprocesa con la tecnología VOMM de turboprocesamiento, obteniendo un producto seco, casi en forma de polvo y totalmente higienizado, con una humedad que no excede el 2%.

El Turbo-Ecologist™ VOMM está en operación continua desde 1995 en la empresa Fama Ovos, es un aliado inseparable de este compromiso, y ha servido incansablemente a lo largo de este período para reforzar el compromiso de la compañía para la gestión sustentable de sus propios insumos de producción.

Las cáscaras turboprocesadas, a través del sistema VOMM (aliado a los cuidados en su preparación, tales como el lavado y molienda), se convierten en una valiosa fuente de minerales, listo para diversas aplicaciones, tales como suplemento en la ración de las aves, complemento para la fecundación (por ejemplo: orquídeas ornamentales) e incluso para el consumo humano.

Estas son las alianzas estratégicas que permiten avances en sólidos: el compromiso con la gestión integrada de los propios insumos, como el apoyo y el uso ostensivo de tecnologías de punta, seguras, confiables y de bajo costo.